Chile se enfrenta a una jornada histórica

El próximo 19 de Diciembre el país deberá decidirse entre José Antonio Kast y Gabriel Boric
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Irlanda, Malta, Luxemburgo, Croacia y Rumanía. Estos cuatro países tiene en común parlamentos 

libres de partidos ultraderechistas. Les siguen de cerca Portugal, Grecia, Lituania y Chipre, cuyos partidos de ultraderecha no superan el 10% del voto en las últimas elecciones. 

La ultraderecha, a pesar de contar con unas bases ideológicas muy similares, se muestra de diferentes maneras, adaptándose en función de su electorado y sus análisis de posibles votantes. Sus discursos van desde los más centrados en condenar la inmigración, como el caso de Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal) en Brasil, o más centrado en los símbolos nacionales, como el caso de VOX en España, encabezado por Santiago Abascal, o los líderes que se jactan de ser liberadores del pueblo, como Marie Le Pen (Agrupación Nacional) en Francia. También existen discursos centrados en la familia y las tradiciones, como Liga Norte en Italia, liderado por Matteo Salvini. Es importante entender que estos puntos del programa se reiteran en toda la ultraderecha, solo varía la incisión que hacen sus líderes en ellos.

La realidad es que la ultraderecha ha llegado para quedarse al panorama ya no solo europeo, si no mundial. El caso de Chile es el más evidente, con las elecciones más importantes y a la vez mas polarizadas de su historia. Tras la primera vuelta, solo los partidos extremistas – de izquierda y derecha – han pasado a la segunda y aspiran de manera definitiva a gobernar el país. En esta primera, es la ultraderecha, Partido Republicano, con un 27,´9% de los votos, la que se ha impuesto, con dos puntos de ventaja sobre el segundo, Convergencia Social.

Foto: Twitter José Antonio Kast | Líder del Partido Republicano en Chile

Como muchos países del panorama mundial, Chile tiene una dictadura escrita en las páginas de su historia reciente: el militar Pinochet Ugarte impuso su mandato en Chile durante 17 años, entre 1973 y 1990, tras derrocar al presidente socialista Salvador Allende en un golpe de Estado. Después de que dejase el cargo, el poder fue asumido por la Concertación, una coalición de partidos políticos de izquierda, centro – izquierda y centro que gobernaría el país durante 4 legislaturas consecutivas. Posteriormente llegaría Sebastián Piñera, primer centroderechista en dirigir el país (2010 – 1013), quien fue sustituido por la primera mujer en ostentar la presidencia, Michelle Bachelet. Piñera volvería a la presidencia en 2018, en el último mandato previo a las masivas manifestaciones ciudadanas iniciadas en octubre, movimiento que consiguió un acuerdo político para generar una nueva Constitución que sustituyese a la de 1980. 

Tras esta “vida política “ en su historia moderna, Chile afronta el próximo 19 de diciembre una fecha histórica en la que debe decidirse entre José Antonio Kast (Partido Republicano) y Gabriel Boric, de Convergencia Social. Su vecino territorial, Argentina, acaba de presenciar como la ultraderecha, liderada por Javier Milei y José Luis Espert (La Libertad), irrumpía en su parlamento por primera vez en su historia democrática. 

Foto: Twitter Gabriel Boric | Líder de Convergencia Social en chile

Esta situación internacional no es más que la prueba palpable del innegable avance de la ultraderecha. Pero lejos de centrarse exclusivamente en el problema, es necesario analizar las causas: la polarización es un problema social real que suele desembocar en una radizalicacion que pocas veces es positiva para la sociedad. La época reciente esta marcada por los extremos opuestos, que lejos de atraerse, amenazan con destruir la ya deficiente armonía internacional. Los populismos tan solo convencen al extremo, corriendo el riesgo de abandonar a los moderados.