Opinión: Almería, la provincia olvidada

Un AVE que nunca llega, problemas en la sanidad, el centro de la capital en vías de extinción...Todo parecen ser problemas para Almería. ¿De qué nos sirve tanto paraíso si la vida es imposible?
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¿Hay alguien ahí? Almería se extingue. Foto: Weeky

Si caminas por el paseo marítimo de Almería, la capital, te deleitarás con uno de los horizontes más bonitos del país. Mirando a la izquierda, el Cabo de Gata; mirando a la derecha, Roquetas de Mar. En ese paseo vas a estar cómodo, con una temperatura agradable que ronda, por estas fechas, los 20 grados. Puede parecer un paraíso, pero ese paraíso puede convertirse en una pesadilla si optas por la osadía de meterte al mar: si te ahogas, nadie te rescata. Al menos hasta mayo. La Semana Santa, que se prevé calurosa, dejará a la ciudad sin uno de sus atractivos: la playa. El concejal de playas, Carlos Sánchez, se justifica en mejorar las condiciones de la licitación. El PSOE asegura que se ha producido un error en el sueldo previsto para estos trabajadores.

Puede ser solo un problema, pero hay unos cuantos. El principal: ¿cómo llegar?. Si eliges el tren, tu día puede ser una tortura. Si quieres viajar a Sevilla, debes hacer lo siguiente: coger un autobús en la Estación Intermodal (cuyas vías del tren están paradas por unas obras de soterramiento), dirigirte hasta la estación de Huércal-Viator (a unos 15 minutos de trayecto), y allí coger el tren. Aunque el viaje en tren no es muy largo, solo llega hasta Granada, donde hay que coger un autocar hasta Antequera (Málaga). Allí, nuevo cambio de autocar, cuyo trayecto discurre hasta Osuna (Sevilla). El último tramo, hasta la Estación de Santa Justa, es ya en tren. Todo esto supone un viaje de cerca de siete horas, dos más que hace 20 años. La solución más efectiva, y también más novedosa, es tomar la línea de AVE entre Granada y Sevilla. Las conexión con Madrid es más directa pero no más fácil. Los usuarios de la ruta Almería-Madrid están acostumbrados ya a las averías, más frecuentes de lo que la dignidad permite.

Mientras tanto, el AVE para Almería se aleja en el tiempo. Según ADIF las obras avanzan a buen ritmo, pese a que un contratiempo en el tramo Río Andarax-El Puche ha encarecido la factura un millón de euros más. Pero Almería no puede esperar más, pese a que la situación se ha convertido ya en un chascarrillo cotidiano. ¿Qué has hecho en los últimos quince años  de tu vida? Que complicado resumir tantos años en tan pocas palabras. Quince años lleva esperando el proyecto del AVE (tenía que coincidir con la celebración de los Juegos Mediterráneos). Fue un gobierno del PP, en 1998, quién dio la primera fecha y es uno del PSOE y Unidas Podemos, el que ha dado la última fecha: 2023. En la Mesa del Ferrocarril no se lo creen y fijan una nueva fecha: 2026. 28 años después del anuncio del proyecto.

Pero si, pese a todo, has conseguido llegar a la capital, puedes encontrarte una sorpresa: Almería solo abre de lunes a sábado por la mañana. Resulta desalentador caminar por el moribundo centro de la ciudad en fin de semana. Los domingos, la ciudad cierra. Pese a los planes del Ayuntamiento de revitalizar la ciudad, potenciando las actividades de ocio, muchos sábados y domingos pasan por el bello Paseo de Almería en el silencio más profundo. Nadie pasea por la Plaza del Educador, nadie se para a contemplar la Casa de las Mariposas iluminada, nadie (que no sea turista) se monta en el ”Trenecito” turístico. Cuesta ver peatones por la Plaza de las Velas, en cuyo horizonte se dibuja un mapa de fuentes, puentes y el mar de fondo, que tanto maravilla.

En el centro, núcleo de la vida de una sociedad en común, la vida se vacía. La última tienda en irse del Paseo de Almería ha sido Springfield, que llevaba allí desde 1993. Antes lo hicieron otros locales como Stradivarius o McDonalds. La vida comercial se muda ahora al Centro Comercial Torrecárdenas, abierto en 2018, que es una de las principales causas de la huida del centro. Allí un local es mucho más barato que los 20.000€ que se han llegado a pedir en el centro.

Y ya que estamos en Torrecárdenas, hablemos de Sanidad. 2019 fue el primer año en el que el verano no se tradujo en cierre de camas, aunque hay personas que nunca llegan a tener una: el año pasado, una mujer de 74 años murió tras dos horas de espera con un nivel de gravedad que demanda una atención habitual de media hora. Además, el PSOE ha denunciado que las operaciones de cáncer están sufriendo esperas de hasta cuatro meses, aunque el PP lo achaca a la herencia recibida.

En el menú de la Almería olvidada no puede faltar la corrupción. Se juzga ahora la ”Operación Poniente” en la que está involucrado el ex-alcalde de El Ejido: Juan Enciso. Es la historia de una provincia dominada por la corrupción, pero sin el eco de los grandes casos. En la capital también ha llegado la sospecha de corrupción, aunque no afecta a los altos cargos. En Roquetas de Mar, el alcalde Gabriel Amat, declaró en octubre como investigado por diversos casos de corrupción.

Y este es el retrato, resumido pero no manipulado, del mar de invernaderos, como se suele conocer a Almería. La tierra de David Bisbal, Carlos Herrera… que se apaga en un torbellino de problemas del que parece complicado escapar. ¿Cuál es el futuro para Almería? El más oscuro en la noche. Ojalá Almería renazca, ojalá esto no se quede en un ojalá…