Un vuelo de auténtica pesadilla

El vuelo Viena-Sevilla con 21 horas de retraso, dos autobuses, tres aviones, cuatro países y dos aterrizajes de emergencia
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Pasajeros en Milán hablando con la tripulación.

Recorrido del vuelo Viena-Sevilla.

Volver a casa, hacer una escapada a un nuevo país, asistir a una boda… estos son algunos de los motivos que 180 clientes de Ryanair tenían para coger un vuelo de Viena a Sevilla. Lo que no se imaginaban es lo que pasaría hasta llegar a su destino.

Según uno de los pasajeros, la salida de Viena estaba prevista a las 15:35 horas del martes con llegada al aeropuerto de Sevilla a las 18:50. Al llevar una hora de viaje el avión tuvo que dar la vuelta para aterrizar de nuevo en Viena con “actividad brusca y violenta que causó temor entre los pasajeros”. La causa: despresurización de cabina. Uno de los afectados ha detallado que notaron un fuerte dolor en la cabeza, oídos taponados y un sonido constante y muy molesto.

El pasajero señaló que tras el aterrizaje tuvieron que esperar 5 horas y media para un nuevo aviso, sin saber si volarían ese mismo día a Sevilla. A las 22:00 horas fueron avisados que debían ir en autobús a Bratislava donde cogerían un avión a Málaga. Allí desconocían la situación y 4 horas más tarde llegó un avión de rescate para llevar a los 180 pasajeros a su destino.

Desafortunadamente, el trayecto no acababa ahí. Según informan los afectados, tras 1 hora de viaje aterrizan en Milán a causa de no tener suficiente combustible para seguir viajando. Los pasajeros tuvieron que esperar hora y media sin poder salir del avión y sin tener más información. Finalmente, el avión despegó y aterrizó en Málaga, donde les esperaban autobuses para llevarlos a Sevilla y terminar así con un viaje surrealista.

Un grupo de pasajeros destacan que no recibieron durante las horas de espera más que 4€ para poder comer en un aeropuerto donde una botella de agua cuesta 3,9€, tampoco disculpas ni la facilidad de hacer una reclamación.