Lo que tal vez no sabías del Valle de los Caídos

Tras la exhumación de Franco, el desconocimiento sobre el Valle de los Caídos sigue siendo alto. No todos saben que al interior hay desde una escolanía hasta una hospedería donde meditaba un importante ministro del PP
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Imágen aérea del Valle de los Caídos. Publicada por diario16.com

En el día de hoy, el Gobierno ha procedido a la exhumación de Francisco Franco. Sobre todo lo que ha ocurrido hoy, encontrarás una muy completa noticia en esta misma sección, por lo que en estas líneas vamos a repasar algunos datos de interés de la historia del monumento, que es la mayor fosa común de España, con 33.833 cadáveres, de los cuales 12.410 no tienen una identidad conocida. Este es un monumento que, pese a las criticas de muchos españoles, ha generado la admiración del dictador chileno Augusto Pinochet, que tras acudir al entierro de Franco quedó maravillado y reclamó uno igual en Chile, algo que no ocurrió.

Sus antecedentes se remontan a 1937, en pleno desarrollo de la Guerra Civil, cuando Franco, al mando del bando nacional, expresó sus deseos de construir un monumento para recordar a los que habían caído en la ‘Nueva España’, es decir, no había muertos del bando repúblicano, solo de sus partidarios.

La inauguración estaba prevista para 1941, en concreto el 1 de abril, como conmemoración de los dos años del final de la Guerra, aunque esta apertura se retrasó dieciocho años, hasta la misma fecha de 1959. Desde el primer momento fue considerado como Patrimonio Nacional, y por lo tanto, protegido por el Estado.

La mano de obra que trabajó en la construcción fue bastante barata, gratis. Fueron los repúblicanos que estaban presos por la dictadura, los cuales se encargaban de redimir su culpa (la de haber luchado en el bando contrario) trabajando en el monumento. Ambas partes salían ganando con esta decisión. Según cuenta el periodista Fernando Olmeda, uno de los mayores expertos en el tema, para los presos políticos, picar piedra era el menor de los castigos, ya que la situación en la cárcel era mucho más hostil. Por su parte, para el bando franquista, conseguían una mano de obra eficaz, sin invertir nada en sueldos.

El mausoleo se encuentra en el Valle de Cuelgamuros, a cincuenta y cinco kilómetros de Madrid, y al sur de la Sierra de Guadarrama. Esta obra, que se encuentra en el término municipal de San Lorenzo del Escorial, cuenta con un complejo grande precedido por una carretera.

Al lugar se llega por una carretera que fue ordenada por construir por el dictador. Antes de la carretera, no había nada, ya que la zona había sido de combates durante el conflicto bélico. La construcción de los cinco kilómetros de carretera fueron encargados a la empresa Banús.

La parte que más reconocible es, por sus grandes dimensiones, es la cruz, que tiene 150 metros de altura, asentada sobre un basamento de 25. Está fabricada con hormigón armado, y recubierto con cantera labrada y mampostería. Se construyó sin andamios, edificándola desde el interior. La cruz es visible a 40 kilómetros de distancia. A la base se puede llegar mediante un ascensor (con uso restringido) y un funicular.

Si miramos de manera recta, sin elevar o bajar la cabeza, lo primero que vemos tras salir de la carretera es una gran escalinata, de una anchura de un centenar de metros. Esta escalinata nos lleva a una explanada de 30.000 metros cuadrados, que nos lleva a otra escalinata, que nos conduce a la cripta.

La Basílica es una de las partes más conocidas del Valle. Fue construida por Pedro Muguruza, y desde 1950 por Diego Méndez, quien confesó que en todo el tiempo que dedicó a construir, Franco jamás le saludó. La escultura, que presenta serios daños, está realizada por Juan de Ávalos.

Es en la Basílica donde se encuentra la tumba de Franco, que ha sido exhumada en la jornada de hoy. Está junto al altar, en una ubicación privilegiada, no muy lejos de la del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera.

En esta parte viven los monjes benedictinos, encargados de enterrar los cadáveres que llegaban desde otros cementerios de España. Concretamente los monjes viven en la Abadía de San Cruz, que cuenta con una capilla y un claustro, entre otros.

Una de las partes de la Abadía, quizás la más desconocida, es la Escolanía. Allí residen medio centenar de niños, con edades comprendidas entre los nueve y los catorce años, que cantan a diario en la liturgia de las once de la mañana, además de estudiar asignaturas como música o religión.

En la Abadía también hay una hospedería. Tiene 220 plazas, a 45 euros la noche, y cuenta con servicios como lavandería, venta de libros, restaurante, cafetería, ocho salas de reuniones o ascensor. Era uno de los lugares preferidos por el ex-ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para ir a meditar.

Como dato curioso, podemos encontrar que durante el entierro de Franco, el 23 de noviembre de 1975, mientras llegaba la comitiva con el féretro, uno de los que permanecían junto a la fosa, cayó a ella tras tropezar, quedando herido.

En cuanto a sus visitantes, podemos notar que en 2018 ha habido un fuerte repunte, con 378.875 visitantes, a 9 euros la entrada, casi 100.000 más que el año anterior. Además, entre enero y septiembre de este año 273.408 personas lo han visitado, lo que suma más visitantes que en la totalidad de los años 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016.