Yuri despierta al Granada del sueño copero

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Yuri celebrando el gol de la clasificación bilbaina
Foto obtenida de MaracaClaró.EU

El Athletic Club de Bilbao se clasificó para la final de la Copa del Rey, contra la Real Sociedad que se celebrará en el Estadio Olímpico de la Cartuja en Sevilla el día 18 de abril, y tras dejar en el camino al Granada CF.

Los bilbainos venían con ventaja en la eliminatoria, por el resultado de 1-0 conseguido en la ida, en el estadio de San Mamés.

El Granada, por su parte, se encontraba ante una oportunidad histórica, después de haberse metido en semifinales 51 años después de su ultima participación, y con un resultado, que a pesar de ser favorable para el Athletic, dejaba la eliminatoria abierta.

Los granadinos entraron al partido con intensidad, espoleados por su público, quienes les habían preparado un recibimiento a la altura de partido al que se enfrentaban.

La primera parte fue de tanteo entre los dos equipos, con respeto y más miedo a perder la eliminatoria que fútbol. La primera ocasión clara fue para el Athletic, que tras un centro lateral, Victor Díaz -defensa del Granda- casi introduce en su portería. Dos acercamientos posteriores del Athletic -un tiro de San José al lateral de la red y uno de Raúl García a la grada- avisaban al Granada, pero sin inquietarle demasiado.

La ocasión más clara de la primera parte llegó en un saque de esquina a favor de los nazaries. Estos botaron un balón, peinado por Gonalons y cabeceado por Herrera. Con Unai Simón ya batido, Williams saco el pie para evitar el primer gol local.

Con el inicio de la segunda parte, el Granada salió arrollador y tardo sólo tres minutos en ver puerta.

Un balón lateral colgado por Machís encontró la cabeza de Carlos Fernández y abrió el marcador, empatando la eliminatoria.

El gol espoleó a los granadinos y a su afición, que buscaban el segundo. Este llegaría en un saque de esquina de botado por Machís que encontraría la cabeza de Germán y podría el 2-0 en el marcador.

Los Cármenes rugía de alegría y el infierno rojiblanco divisaba el Estadio de la Cartuja desde la tierra de la Alhambra.

Todo eran lágrimas de felicidad, hasta que el lateral vasco Yuri, arrancó la moto, se plantón en el área y fusilo a Rui Silva. Con el 2-1 en el marcador, el Athletic estaba clasificado para la final.

El Granada lo intentó, pero con más corazón que cabeza, iba agotando sus opciones. Al final, el equipo granadino acabó muriendo en la orilla.

Mientras los aficionados del Atlhetic festejaban -unos 1500 se desplazaron a Granada- la afición granadinista, con un nudo en la garganta, aplaudía el esfuerzo de sus guerreros, que 51 años después, les habían hecho soñar.

El fútbol fue cruel con una ciudad volcada con su equipo, una realidad que les despertó de la forma más dura de su sueño más intenso.