El encanto de los Pirineos

0
337

Europa cuenta con una gran variedad de lugares montañosos que recorren la mayor parte de los países del Viejo Continente. Los Pirineos son una de las montañas más reconocidas del continente europeo. Localizada en el suroeste de Europa, conforma la barrera natural entre España y Francia. Los Pirineos se extienden en dirección este-oeste a lo largo de 430 kilómetros de longitud, desde orillas del mar Mediterráneo hasta el océano Atlántico. Un lugar mágico de alta montaña, ya que cuenta con picos por encima de los 3.000 metros de altitud, que destaca por su abundante vegetación, muchos pueblos bonitos y rincones con encanto que merece la pena descubrir.

Tres lugares de Huesca en los que descubrir la esencia de los Pirineos

Estación Internacional de Canfranc

Esta emblemática estación fue inaugurada el 18 de julio de 1928. Fue declarada Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en 2002. Hace más de 40 años que ningún tren para en esta antigua estación de ferrocarril, pero sigue siendo uno de los lugares con más encanto de los Pirineos, así como una de las estaciones más bonitas de España. El proyecto de este edificio de arquitectura palaciega francesa del siglo XIX tenía el fin de introducir un paso fronterizo a través de los Pirineos para comunicar España con Francia.

Torla

Conduciendo 92 kilómetros desde la capital oscense encontramos Torla, situado en la falda del parque nacional de Ordesa y Monte Perdido y a su vez, una de sus puertas de entrada. Asentada entre los valles de Ara y de Bujaruelo, destaca porque la naturaleza es sin lugar a dudas su principal fuente de recursos.

Su arquitectura es típica de la alta montaña, en la que encontramos robustas casas de piedra con grandes portones, coronadas por las típicas chimeneas que aparecen en las películas navideñas.

Este pueblo tiene una gran acogida para los aventureros, ya que están muy presentes los deportes de aventura como el rafting o el piragüismo.

Gradas de Soaso

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido esconde rincones especiales como las Gradas de Soaso, una sucesión de cascadas en el curso del río Arazas en forma de escalera que todas juntas forman increíbles saltos de agua. Es un camino largo pero precioso, en el que poco a poco, el camino se va ensanchando, las hayas van esparciéndose, y se empiezan a ver a lo lejos un conjunto de cascadas.  Las Gradas de Soaso se localizan en la ruta que conduce a la Cola de Caballo, una de las cascadas más espectaculares de los Pirineos.