Opinión: Elecciones, dimisiones, pactos y enfrentamientos

Elecciones generales. Emilio Morenatti
Elecciones generales. Emilio Morenatti

El 10N ha quedado marcado para la historia, ya sea por ser las cuartas elecciones en cuatro años, por  la debacle de Ciudadanos o porque muchos españoles y españolas creen en la posibilidad de volver a las urnas el próximo año en el mes de abril.

La frustración entre los votantes por las segundas elecciones es palpable. La participación ha sido más baja que en las anteriores elecciones, dejando así un 69,94% frente al 71,76% del 28 de abril según la web del Ministerio del Interior, algo que no debió sorprender, porque esto ya se vio adelantado días antes de sufragio cuando Correos hizo públicos sus datos de participación, los cuales descendieron hasta el 30%.

La repetición de estas elecciones de mano del Presidente en funciones, Pedro Sánchez, ha beneficiado a los partidos de derecha, haciendo que tanto Partido Popular como Vox aumenten en escaños, 87 y 52 respectivamente, y ha dejado en los huesos al centro democrático, haciendo que Ciudadanos diese el gran tropiezo de su historia política perdiendo hasta 47 diputados. La llegada de Más País, la marca blanca de Podemos, formado por los exiliados y indignados de la formación morada se ha posicionado con 3 escaños.

La jornada electoral ha sucedido con total tranquilidad, con lugar para dejar momentos de lo más curiosos. Como el grupo de sevillanos  que acudió a su colegio electoral para votar ataviados como los personajes de Star Wars o el presidente de una de las mesas en la provincia de Soria, disfrazado de oso polar. La localidad de Villaroya en La Rioja, los 8 vecinos que pueden votar, han ejercido su derecho en 32 segundos, batiendo su propio récord de las pasadas elecciones y convirtiéndose en la localidad más rápida de España. «Hemos estado practicando durante 2 semanas para buscar la forma más rápida de introducir el voto en la urna» contaba una de las vecinas en declaraciones para Eusa News.

Los actos tienen sus consecuencias, no siempre favorables para todos, como la reciente dimisión de Albert Rivera, que ha traído diversidad de opiniones. Ha demostrado tener respeto por España y su partido. Es consciente de su fallo y se ha retirado con todo el orgullo que se puede tener en estos casos. Claramente ha quedado como un señor, de él podría aprender un poco más el señor Iglesias, quien sigue al frente de Podemos sin siquiera pestañear con 7 diputados perdidos desde el mes de abril, además de no haber ganado ninguna de las 4 elecciones a las que se ha presentado desde el nacimiento de la formación morada.

En estos momentos es una realidad el pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, lo que ha generado revuelo entre la sociedad española. ¿Por qué ahora sí y en el mes de abril no? El causante de las segundas elecciones tan sólo quiere que le den los apoyos necesarios para ser Presidente y seguir haciendo todo aquello que se le coloca entre ceja y ceja. Tenemos el claro ejemplo de la exhumación de Franco, la que parece estar más que olvidada.

Pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. La Sexta

Pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. La Sexta

Esta ha sido la voz del pueblo, más bien de los que han ido a votar. Ahora no valen los miedos por la fuerza que Vox ha tomado en el Congreso, tampoco vale el desencanto al ver que Pedro Sánchez vuelve a encabezar la lista más votada y pacta con Podemos. Se dispone en manos de cada ciudadano el derecho al voto, haciendo que se pueda cambiar el curso de la historia y aún así, muchos no lo aprovechan. Más vale ir enfadado a votar, que pasar 4 años enfadados por no haberlo hecho.

Españoles, españolas, disfruten lo votado.