La Cámara de Comercio de Sevilla celebra 140 años de historia, presente y futuro en el Real Alcázar

Screenshot
En un entorno cargado de historia y simbolismo, el evento reunió a representantes de distintos ámbitos de la sociedad sevillana para rendir homenaje a una institución fundamental en el desarrollo económico y empresarial de la ciudad.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con la proyección de tres vídeos que recorrieron el pasado, el presente y el futuro de la Cámara. Tres piezas audiovisuales preciosas que permitieron recordar sus orígenes, poner en valor su papel actual y abrir una ventana a los retos y oportunidades de los próximos años.
El futuro tuvo, además, un protagonismo especial gracias a la participación de alumnos del campus, que aportaron una mirada joven y renovada a la celebración. Su presencia simbolizó la importancia de conectar la experiencia de quienes han construido esta historia con el talento de las nuevas generaciones, llamadas a seguir transformando el tejido empresarial sevillano.
Salvador Fernández, gerente de la Cámara de Comercio de Sevilla, destacó la satisfacción que supone contar con tantas personas que representan a la institución desde ámbitos muy diversos. “Celebrar 140 años no es algo que ocurra todos los días, y así se está viviendo esta efeméride: recibiendo enhorabuenas por todos lados y sintiendo el reconocimiento de una sociedad que valora su trayectoria y su contribución a Sevilla.
Por su parte, Julio Cuesta, comisario de la conmemoración, reflexionó sobre el papel que la Cámara está llamada a seguir desempeñando en el futuro. En una sociedad en constante transformación, explicó cómo la institución ocupa una posición de privilegio para continuar siendo esencial, gracias a su capacidad de conectar a las empresas, las instituciones y las personas, y de acompañar los cambios que marcan el rumbo de la economía y de la sociedad.
Ambas intervenciones pusieron de manifiesto una idea compartida: los 140 años de historia no son solo motivo de celebración, sino también una oportunidad para reafirmar el compromiso con el futuro.
La jornada en el Real Alcázar fue mucho más que un aniversario. Fue un homenaje a quienes han formado parte de la historia de la Cámara, un reconocimiento a quienes mantienen viva su labor en el presente y una invitación a seguir construyendo el futuro de Sevilla desde la empresa, la formación y la innovación.
140 años después, la Cámara de Comercio de Sevilla sigue mirando hacia adelante, con la experiencia del pasado, la fuerza del presente y la ilusión de las nuevas generaciones como pilares de todo lo que está por venir.






