La física moderna de Carlos Sadness

El referente del indie pop alternativo ofreció una actuación el 16 de mayo en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla
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Con una energía desbordante y una predisposición a hacernos pasar una velada para el recuerdo, interrumpió en la escena, Carlos Sadness ataviado con su característica estética, su guitarra y una sonrisa que trasmitía buen rollo. En el segundo y último día del festival, el cantante se instaló en la pista Cruzcampo para devolvernos esa energía positiva, que a veces nos hace falta para seguir con nuestra vida.

El artista se encuentra inmerso en un recorrido con su repertorio en importantes festivales como el Interestelar, que lo posicionan en el radar de la escena indie como una de sus figuras más influyentes de los últimos años. Además, de mostrar a modo de carta de presentación Arenal Sound, el nuevo material de su nuevo álbum de estudio que tiene previsto su lanzamiento a mediados de este año.

“Y lo bien que estaría volver a conocerse, en medio del ruido”

Así, empieza Carlos Sadness su esperada actuación con Hale Bop que habla sobre una chica que decidió desaparecer para agarrarse a la estela de dicho cometa, como bien explica, el estribillo “Tú eras una niña fascinada por la luz, que desprendía la estela del cometa Hale Bopp”. Dentro de Tropical Jesus entona Chocolate y nata se centra en un amor de verano que retrata como los polos opuestos se pueden atraer, haciendo metáfora a los sabores.

En una pausa para interactuar con el público, el artista hace referencia a la incidencia meteorológica que sufrió en el concierto del año 2018 en el festival provocado por una fuerte tormenta que hizo que la gente se resguardara, mientras tanto, él seguía tocando en un ambiente galactropical. Como si se tratase de un soplo de aire fresco, llegó Todo estaba bien es una balada romántica y a la par nostalgia que nos traslada a la añoranza de recordar ese amor que lo fue todo.

“Estais muy guapos con esa luz que ilumina vuestras caras” – dijo Carlos Sadness para entonar Isla Moreninta, este tema veraniego con vibras indie – tropical, que solo escuchando los primeros acordes ya sabemos ubicarla y nos traslada en un abrir y cerrar de ojo a un destino paradisíaco como forma de desconexión, rencontrase con uno mismo y escapar con el amor de tu vida.

“Hay una alineación planetaria que da nombre al festival”

La gente como tu ya casi no queda en el indie, porque es seria. Es la definición perfecta de como funciona la sociedad, por este motivo, a veces hay que dejarse fluir aunque sin pasarse. Esta canción esta dedicada para los amigos que te dicen ahorita voy y acaban siendo en cinco minutos estoy listo, Ahorita voy da nombre a esta situación que viven cada día las personas impuntuales pero a pesar de todo esto no significa que no se le considere que seas Personita buena.

A pesar de todo esto, no se debería llegar a ser Miss Honolulu pero si a la Física Moderna que explora los sentimientos que afloran a flor de piel cuando dos personas tienen un encuentro inesperado porque, en este caso, los sentimientos no entienden de lógica ninguna. Como bien dice, su famosa canción Amor Papaya que mediante metáforas de frutas exóticas hace alusión a la intimidad y la sensualidad de la pareja. En el lado más visceral se encuentra la canción El ruido de las estrellas que explora la vulnerabilidad, la memoria, el dolor y la paz.

Como homenaje a su nuevo single, Arenal Sound, que habla sobre la nostalgia que dan los festivales de verano y el amor juvenil. En este contexto, se muestra un mix de las canciones como el enérgico estribillo de Feliz, Feliz,  junto una puesta en escena repleta de explosión de colores. En el ecuador del concierto cuando solo quedaban 20 minutos, Sadness regaló al público la canción de Sevilla, y así finalizar con “Yo quisiera tener un millón de amigos, y más fuerte poder cantar” de Yo solo quiero un milón de amigos. Y queridos amigos, esto ha sido todo por hoy, nos vemos en la próxima.

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