Ozempic: la inyección que cambia vidas

El desabastecimiento farmacéutico. Foto: FreePik
Lo que para muchos ha sido una moda, para otros – como Reyes Rodríguez (1959, Sevilla) – ha significado un auténtico punto de inflexión en su salud. “A mí me ha cambiado la vida”, afirma Reyes recordando el momento en el que comenzó a usar Ozempic en 2023 debido a que padece diabetes tipo 2. Los antecedentes familiares de la enfermedad pesaban sobre su salud: su padre llegó a perder la vista a causa de los altos niveles de azúcar en sangre.
Cuando inició el tratamiento, Reyes pesaba 106 Kg. En pocos meses, logró perder 32 kg, una transformación visible y especialmente relevante para el control de su enfermedad. Dada esta situación, el médico le recomendó utilizar este medicamento tras comprobar otros tratamientos, incluido un procedimiento quirúrgico como la cirugía bariátrica, cuyo objetivo es reducir el tamaño del estómago para generar sensación de saciedad.
En EUSA NEWS hablamos con Miriam Cuadro Vázquez, estudiante de Medicina en la Universidad de Sevilla, quien nos explicó cómo funciona el medicamento: “La semaglutida actúa como agonista del receptor GLP – 1, se une a él y lo activa”. Este mecanismo permite disminuir el apetito, reducir la ingesta calórica y, en consecuencia, favorecer la pérdida de peso. Para los pacientes diabéticos, el fármaco está financiado por el Estado.
El auge y desabastecimiento
La popularidad del Ozempic no se debe únicamente a su eficiencia clínica. Las redes sociales han amplificado su uso entre personas sin patologías previas, principalmente por motivos estéticos. Influencers y celebridades como Kim Kardashian, Rebel Wilson u Oprah Winfrey han reconocido públicamente el uso de fármacos basados en la semaglutida para adelgazar, lo que ha disparado la demanda.
En España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) alertó a finales de 2023 de un desabastecimiento generalizado, recomendando priorizar el medicamento únicamente para quienes lo necesitan por prescripción médica. Ante esta situación, las farmacéuticas han empezado a comercializar alternativas con el mismo principio activo, como Wegovy.

El desabastecimiento farmacéutico. Foto: FreePik
Según el informe de Luda Partners (2024), la escasez en farmacias se debe, en gran medida, al consumo de personas sin prescripción médica, motivadas por los ideales de belleza promovidos por la cultura digital. En declaraciones a este periódico, Estrella Mérida, estudiante de Dietética, señala que: “Las redes sociales generan una ilusión de perfección que impulsa a muchos a seguir modelos inalcanzables”, un fenómeno que agrava el problema y puede derivar en frustración, autoexigencia y un incremento en los Trastornos de Conducta Alimentaria.
Una segunda oportunidad
El Ozempic se administra por vía subcutánea, generalmente en el abdomen, el muslo o el brazo, adaptando la dosis y la duración del tratamiento según la condición del paciente. A pesar de su eficacia, los efectos secundarios varían dependiendo de cada persona. En el caso de Reyes, se limitaron a vómitos, mientras que otros pacientes han experimentado calambres abdominales, estreñimiento o incluso pancreatitis, lo que obliga a interrumpir inmediatamente el tratamiento.

Un paciente diabético utilizando insulina. Foto: FreePik
La pérdida de peso de Reyes no sólo transformó su imagen, sino también su salud. Según el índice de masa corporal (IMC), se considera sobrepeso un valor superior a 30 kg/ m², lo que se clasifica en: clase 1: IMC de 30 a menos de 35; clase 2: IMC de 35 a menos de 40; y clase 3: IMC de 40 o mayor, lo que se denomina como obesidad grave.
Más allá del medicamento: hábitos, ejercicio y salud mental
Las alternativas al Ozempic se centran en adoptar hábitos de vida saludables, combinado una dieta equilibrada y actividad física moderada. Desde el centro deportivo Diana Pilates & Yoga, su directora Diana Rojas, recuerda que “la obesidad es multifactorial: influyen el entorno obesogénico, los factores psicosociales y la genética”.
El ejercicio físico conlleva esfuerzo y una importante carga mental: requiere constancia, cambios en la rutina y una disposición psicológica adecuada. A esto se suma la presión estética, intensificada por las redes sociales, que se refleja en el aumento de la prevalencia de los trastornos alimenticios.
El desafío de la obesidad no se resolverá únicamente con medicamentos como Ozempic. Es necesario promover cambios en los hábitos alimenticios y en el estilo de vida de la sociedad española, reconociendo que la obesidad es también un problema de salud mental.

Carla Castro Rojas es redactora en EUSA News, donde se especializa en la sección de cultura. Ha trabajado como creadora de contenidos en FilmAnd, centrada en el cine andaluz y su divulgación cultural. Entre sus aficiones destacan la música, la lectura y el cine.






