Donald Trump: “Los días de Maduro están contados”

Nicolas Maduro, junto a la primera dama Cilia Flores y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino Lopez. Foto de archivo EFE.
La crisis en Venezuela ha entrado en un momento crítico. Con el incremento de la presencia militar estadounidense cerca de sus costas, la consolidación del régimen de Nicolás Maduro y la ausencia de María Corina Machado, aún políticamente influyente desde Europa, la posibilidad de una intervención militar inmediata, directa o indirecta, se ha convertido en el peor de los escenarios.
Aunque ni Washington ni Caracas han confirmado operaciones terrestres, altos mandos estadounidenses han dejado entrever que “ninguna opción está descartada”. Además, los vuelos de aviones militares sobre el Golfo de Venezuela han alimentado las especulaciones sobre un posible avance de las fuerzas estadounidenses en la región.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha afirmado que los “días de Maduro están contados” y no ha descartado la intervención si se dan las condiciones necesarias, lo que mantiene en tensión a la comunidad internacional y a los actores locales.

Enclaves que han apoyado las operaciones estadounidenses en el Caribe. Fuente: Reuters
Esta situación ha modificado radicalmente no sólo las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, sino también el futuro del propio régimen y de la oposición democrática, encabezada por María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025.
En los últimos meses, la administración estadounidense ha intensificado su presencia militar en el Caribe y en aguas cercanas a Venezuela. El 10 de diciembre, las fuerzas estadounidenses interceptaron y confiscaron un petrolero sancionado frente a las costas venezolanas, en una operación presentada por Washington como parte de su estrategia para combatir el narcotráfico.

Captura de pantalla del ataque a una lancha rápida, vista a través de una mira telescópica.
Caracas calificó la acción de “robo descarado”, y el incidente expuso la justificación del despliegue de buques y aeronaves estadounidenses en la región, aumentando la tensión diplomática.
Una figura central en este contexto es María Corina Machado. La líder opositora, galardonada con el Nobel de la Paz 2025 por su trabajo en favor de los derechos democráticos, permaneció más de un año en clandestinidad para evitar su detención por el régimen de Maduro. Machado logró salir del país en condiciones de alto riesgo y viajar a Oslo, para participar en la entrega del premio. Sin embargo, por motivos de seguridad personal, no pudo asistir a la ceremonia y fue su hija quien recibió el Nobel en su nombre.
Durante un acto en Oslo, Machado defendió las acciones de Estados Unidos en la región y denunció la presencia de agentes rusos, iraníes y grupos armados dentro del territorio venezolano, subrayando la necesidad de mantener la presión internacional sobre el régimen.
Frente a esta presión, Maduro ha reforzado las defensas nacionales y ha intensificado su discurso contra lo que califica de “agresión imperialista”. Asimismo, ha buscado apoyo en aliados estratégicos, como Irán, que han reiterado su respaldo al Gobierno venezolano ante lo que consideran provocaciones de Washington.
A pesar de las amenazas externas, Maduro sostiene que la soberanía del país será defendida, aunque el aislamiento internacional y las sanciones económicas han debilitado su posición, generando dudas sobre la estabilidad política interna.

La mayoría de los países occidentales, incluidos Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, han mantenido sanciones económicas y condenas diplomáticas, rechazando abiertamente las políticas del Gobierno venezolano y presionando por un retorno a la democracia. En contraste, un grupo reducido de aliados estratégicos, entre los que destacan China, Rusia e Irán, han reafirmado su respaldo político, económico y militar a Caracas, proporcionando recursos, inversión y asistencia que refuerzan la posición del régimen frente a la presión internacional. Este patrón de apoyos y rechazos refleja un aislamiento relativo de Venezuela en el escenario global, con un bloque occidental mayoritario frente a un núcleo estrecho de aliados no occidentales.








