Entre zancadas y azahar, Sevilla forja leyendas

“Y cuando vuelva a Sevilla en primavera, volveré a mis veinte años recorriendo sus callejas”, cantaba José Manuel Soto. Y es que Sevilla no solo enamora a los nostálgicos y viajeros, sino que también ofrece las condiciones idóneas para que selecciones nacionales y promesas atléticas elijan la capital andaluza como base de sus entrenamientos.
Uno de los factores determinantes para la elección de Sevilla como centro de entrenamiento es su clima. Con una temperatura media anual de 23ºC y más de 3.500 horas de sol al año, la ciudad proporciona un entorno ideal para la preparación deportiva. A diferencia de otros centros de alto rendimiento donde las inclemencias meteorológicas pueden dificultar los entrenamientos, en Sevilla los atletas pueden trabajar al aire libre durante gran parte del año.
El entrenador Jacinto Garzón, responsable de la preparación de varios campeones nacionales, lo tiene claro: “Es la ciudad perfecta. Nos permite entrenar muchas horas del día sin excesivo frio en invierno y con temperaturas controlables en verano”.
Además, la altitud de la ciudad, situada prácticamente a nivel del mar, favorece una oxigenación óptima en los deportistas. Este factor es clave para aquellos que buscan alcanzar su mejor estado de forma antes de las grandes competiciones.
Para los deportistas de élite, Sevilla no solo es un lugar idóneo para la preparación física, sino también para el enfoque mental. La actual campeona olímpica en marcha atlética, María Pérez, ha encontrado en la capital andaluza el refugio perfecto para desconectar del ruido mediático y centrarse en su preparación.
“Es difícil estar fuera de la sociedad a las puertas de una gran cita, pero en Sevilla encontramos el lugar donde mentalizarnos”, explica la atleta. Pérez también se refiere a la importancia de aislarse del exterior en estos momentos cruciales: “De uno a dos meses antes de la competición, mantengo contacto cero: fuera redes sociales, fuera televisión. Evito cualquier distracción que pueda tensionarme”.
Las infraestructuras deportivas de la ciudad también juegan un papel fundamental. Espacios como el Estadio Olímpico de la Cartuja, el Centro Especializado de Alto Rendimiento de Remo y Piragua o el propio Parque del Alamillo ofrecen todas las condiciones necesarias para entrenamientos de primer nivel. Además, la cercanía de estos puntos con el centro urbano facilita la logística y el descanso de los deportistas.
Pero hay un factor mas que importante que convierte a Sevilla en un lugar especial para los atletas: su hospitalidad. La calidez de la gente y el ambiente acogedor hacen que los deportistas se sientan como en casa, sin sentirse invadidos en su privacidad. La ciudad les ofrece la posibilidad de entrenar con tranquilidad, disfrutar de su gastronomía y, si el calendario lo permite, dejarse llevar por el embrujo de sus calles.
Sevilla, con su luz inconfundible y su aroma a azahar, no solo es un destino turístico de primer nivel, sino también un santuario para aquellos que buscan la gloria deportiva. Un lugar donde el esfuerzo y la pasión encuentran el escenario perfecto para brillar.

Estudiante de 4º de Periodismo en Eusa, me pudiste escuchar y leer en Radio Huelva Cadena SER e Hispanidad Radio. De nacimiento onubense, acogido en Sevilla.
“La vida pasa al compás de un redoble de tambores”








