Opinión: ¿Ha llegado la hora del revisionismo?

NUESTRO MUNDO NECESITA DE LA RAZÓN CRÍTICA Y CONSTRUCTIVA
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La historia avala el planteamiento de que en momentos de crisis o inestabilidad surgen numerosas dudas sobre el “statu quo” del mundo, es decir, sobre el modo de gestionar en este caso las relaciones sociales y económicas tanto a nivel nacional como internacional. En estos tiempos de inseguridad mundial por la aparición de esta pandemia que esta asolando el mundo, son muchos los puntos de “anclaje” de las sociedades los que se cuestionan por parte del ciudadano como de los propios poderes políticos e institucionales, de manera que surge un razonamiento crítico que es necesario para la evolución de las sociedades.

Por el contrario, son inadmisibles los discursos de incitación a la “revuelta” (si es que todavía podemos emplear este concepto) con fines fundamentalmente políticos, algo que en la actualidad practican como la formación política formada por Santiago Abascal, ejemplo de ello fue, el uso que hizo dicho partido de un fotomontaje para desacreditar al gobierno formado por Psoe-Podemos, en la que se mostraba la Gran Vía de Madrid llena de ataúdes, evidentemente, este acto no tiene ningún fundamento racional ni político, solo el mero de la sensibilidad del ciudadano al servicio del uso y disfrute del partido (dicho pleito ha sido transmitido por medios de comunicación como el Periodico, el cual pueden consultar digitalmente).

Una vez planteada, la situación de “inclemencia política” que esta viviendo nuestro país, me gustaría recordar que hace 3 días se cumplió 89 aniversario de la II República Española. Momento histórico de gran relevancia para la historia de nuestro país, ya que demuestra que en algún momento demostramos que podíamos emprender un giro, un cambio hacia posturas diferentes, hacia modos de organizar la vida política que no tuvieran nada que ver con la anterior, mostrando con ello un atrevimiento ciudadano y unas ganas de cambiar la degradante situación que vivía el pueblo español en aquel momento, esto es, sumado en un verdadero atraso con respecto al resto de Europa a todos los niveles, tanto económicos como sociales, de esa situación emergió un espíritu de valor que sucede cuando el ciudadano siente que las cosas pueden cambiar y quien sabe si para mejor.

Es interesante, el momento en el que se sucede este aniversario ya que como apunto en el titulo del artículo, ¿sería necesario aplicar el revisionismo político, una vez que normalicemos esta situación de crisis?, y, por otra parte, ¿sería posible que uno de esos elementos cuestionados fuera la monarquía? Esto sería posible si hiciéramos uso de una herramienta importantísima que nos brinda la ley Magna (constitución aprobada el 31 de octubre de 1978 mediante un referéndum cuyo censo electoral registraba a favor 58,97%), este instrumento esta recogido en el artículo 92 de dicha constitución permite que las decisiones políticas de especial trascendencia puedan ser sometidas a dicho mecanismo consultivo de todos los ciudadanos.

Este debate (entre otros) sería pertinente plantearlo no por los sucesivos escándalos que asolan la Casa Real, sino porque supone el mantenimiento de una estructura anquilosada en el pasado y de poco o ningún alcance ejecutor, por lo que o bien sería razonable modificar su capacidad de actuación o directamente someter a juicio de los ciudadanos, si estos quieren su permanencia o no, ya que el Estado lo componen los ciudadanos en reciprocidad con los poderes políticos que han de representar los intereses de sus representados.

Según los datos recogidos en el siguiente enlace https://electomania.es/epmonar2020/ (fuente: electomanía) con fecha 15-16 de marzo de 2020, la ciudadanía elegiría con un 48,8 % la República, registrando 2 puntos de diferencia con respecto a la Monarquía.

La cuestión de la Monarquía si o no, es solo una de tantas cuestiones que deberían de ser sometidas a un verdadero debate ciudadano con su correspondiente respuesta por parte de los poderes políticos no solo a nivel nacional si no internacional ( en materia económica, sanitaria e investigación)mediante el ejercicio de instrumentos políticos  que nos oriente hacia un necesario   cambio, cuya naturaleza es incierta, pero abre puertas hacia nuevas realidades y por qué no a perspectivas enriquecedoras para el país, de manera que invirtamos todos los mecanismos posibles para aprender de una realidad que permanentemente nos manda mensajes que no debemos ignorar.