Un chaleco antibalas y un casco: «la diferencia entre seguir con vida y que te maten»

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Carmen Rengel estudió e hizo sus prácticas en Sevilla, trabajó en la Cadena SER, ABC ente algunos otros. Afirma que tuvo una suerte que no cree que tengan las nuevas generaciones, y es que comenzó a trabajar de forma indefinida en cuanto terminó sus estudios, primero en un gabinete de prensa, (mención por la que ha dicho que “descubrió que no era carne de gabinete”) y de forma más definitiva en El Correo de Andalucía.

Desde que tenía quince años sintió un inmenso interés por Oriente Medio y sus circunstancias políticas. Rengel explica en su intervención que “una vez que vas allí, te enganchas”. Estuvo trabajando en Jerusalén como freelance durante cinco años.

A lo largo de la charla, reiteraba la importancia de la seguridad en zonas de conflicto y la necesidad de objetos que en países como el nuestro, que viven una realidad más pacífica, encontramos prácticamente innecesarios: un chaleco antibalas y un casco. La periodista declaraba con total seriedad que suponían “la diferencia entre que te maten y seguir con vida”, y se lamentaba de que solo uno de los medios con los que colaboró en sus cinco años como freelance le enviara dichos utensilios, que por cierto nunca llegaron a atravesar la frontera de Israel.

Realizó diversos trabajos como colaboradora y corresponsal en varios periódicos españoles y latinos, llegando a comentar lo penosa que puede llegar a ser la remuneración de una crónica redactada por una freelance en contraste con los corresponsales de periódicos importantes del país, que además de contar con un seguro, suelen tener la gran mayoría de sus gastos cubiertos por su propio medio.

Recalcó, además, que Internet se ha convertido en un elemento esencial para el periodista internacional, puesto que no todos los medios cuentan con la posibilidad de emitir y/o recibir contenidos vía satélite. Dijo que había llegado a colgar historias en su página de Facebook que más tarde le había comprado, entre otros, Periódico Humano. Relatando su experiencia personal, contó la anécdota de una vez que tuvo que retransmitir una información por satélite en la zona de Gaza -primera vez, por cierto, que entraba un satélite en la zona- buscar una zona donde hubiera conexión wifi para poder conectarse a Whatsapp, en compañía de Angels Barceló, porque los compañeros de Hora25 contaban en directo todo lo que ocurría a su alrededor. Además “ese día había abdicado el rey. Llegamos a tener doce aparatos colgados de mi teléfono, que era el único que funcionaba en la última planta de un edificio de Gaza.”

También enfatizó la importancia de los idiomas, afirmando que el inglés y el francés son vitales, y que como la zona de Oriente Medio lleva tanto tiempo en conflicto, sus habitantes suelen hablar bien inglés y pueden comunicarse. “Aunque últimamente hay una visión más ultranacionalista y en el colegio enseñan menos inglés”. Añade, además, que los locales suelen hablar abiertamente con la prensa, y que si se niegan, es porque “están cansados de que el conflicto no se resuelva”. Pero que hay dos excepciones: los líderes religiosos y los radicales.

Rengel admite que es cierto que existen ciertos contenidos que los medios rechazan por encontrarlos carentes de interés, a pesar de tener un gran peso en la sociedad del país local. En estos casos, explica, la única forma que tiene el periodista de “desahogarse” es escribiendo las crónicas y reportajes rechazados en su propio blog.

A la pregunta sobre la preocupación que haya podido sentir su familia debido a su presencia en un país en conflicto, ella contaba que sus seres queridos pensaban que al conseguir un trabajo fijo se tranquilizaría y no iría a ningún sitio. “La familia lo pasa fatal”, declaraba asintiendo con gravedad “¿sabéis cuánto tiempo lleva mi madre sin tomar pastillas para dormir todos los meses? El año y dos meses que hace que yo regresé.”

Antonio Salvador comentó en el encuentro que “”los medios tenían un chollo con los freelance", dado que gracias a ellos se puede crear una infraestructura a nivel internacional  que ofrece contenidos de calidad sin la necesidad de pagar a corresponsales fijos. A esto Carmen Rengel contestó que, aunque eso era cierto, también lo era que esas informaciones están bajando de calidad dramáticamente porque los freelance tienen que atender a demasiados medios y crear una enorme cantidad de contenidos para poder mantenerse.

Por último, la periodista recomendó a los estudiantes interesados en el periodismo de guerra que asistieran una semana la Escuela de Guerra de Madrid, donde por una semana podrían aprender los procedimientos ante elementos peligrosos y a manejarse en situaciones de crisis.

Carmen Rengel agradeció el interés por su presencia en EUSA y afirmó con seguridad que “si tienes claro lo que te gusta, la adrenalina te come, estás por encima de todo. Lo que llega de pronto es la curiosidad.”

Actualmente colabora con El Huffington Post, El PAÍS, Periodismo Humano, Canal Sur TV (entre otros). Es también asesora de prensa del Ministerio de Defensa, trabajadora incansable y defensora férrea de la correcta práctica del periodismo, ya sea en su España natal o en Jerusalénl, donde en su perfil de Twitter afirma que se encuentra su corazón.