Rosa Salido, ex-alumna de Eusa, participa en el Festival de Cine De Sevilla

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Rosa Salido Serrano fue elegida para participar en el Festival de Cine Europeo celebrado en Sevilla entre los días 6 y 14 de noviembre. Su documental "Lo que vale un peine", fue proyectado en el cine Nervión Plaza, al que acudieron distintos profesores de Eusa para apoyar a su antigua alumna.

Para Rosa fue una gran sorpresa que la eligieran, ya que acababan de empezar a intentar mover el documental por festivales. Además, estrenarían el documental en la ciudad de la que son la mayor parte del equipo. “Sentí un gran orgullo de que a mi edad se viera una película en una gran pantalla, pensaba que eso era cosa de muchos años. Pero se ha demostrado que con mucho esfuerzo, y si uno quiere, se puede conseguir lo que se propone” dice Rosa.

A ella le indignaba que muchas personas opinaran mal sobre el cine español y decidió averiguar el porqué. Entonces, se le ocurrió que podría ser una buena tesis para el Trabajo de Fin de Grado del que finalmente obtuvo una matrícula de honor. Rosa, recomienda no tomarse el TFG como un trabajo final, sino como la oportunidad de hacer algo como una carta de presentación que les sirva una vez que salgan a la "jungla" de la realidad. Una jungla, según dice, donde es difícil introducirse, “y qué mejor ocasión que aprovechar ese "trabajo" como un impulso para dar a conocer tus conocimientos y tu talento”.

Lo más difícil para Rosa fue el proceso de producción, no sólo por la documentación, sino porque tuvo que dirigir a varios equipos técnicos simultáneamente en distintas ciudades, y que además en muchos casos a los que no conocía de antemano. Pero sobre todo “tener el ánimo y la paciencia suficiente de llevar a cabo un proyecto sin mucha experiencia anterior, sin apenas presupuesto y muchas veces con bastantes complicaciones. Pero pudo la ilusión de hacer un buen trabajo y de dar a conocer tanto el mío como el del equipo que apostó por mí".

Por otra parte, Rosa destaca de su documental las declaraciones. Cuenta que en el proceso de montaje fue una odisea tener que elegir entre tantas confesiones, y a la vez colocarlas en el lugar adecuado para darle ritmo y evolución, pero confiesa que tuvo la suerte de tener a entrevistados que no tuvieron pelos en la lengua y dijeron su opinión al respecto. “Después de tantas horas de montaje una se "anestesia" con todo esto, pero realmente creo que son imágenes importantísimas que la gente necesita ver para desterrar los tópicos que desgraciadamente, aún están anclados (aunque cada vez menos) en la sociedad. Y sobre todo, ver la necesidad de olvidarlos y de lo positivo que puede llegar a ser para nuestro país apostar por nuestro cine”.

Hoy agradece a todo el que le apoyó en sus momentos de inicio, pero en especial a su padre. “Él es quien siempre ha apostado por mí, hasta el punto de darme lo que no tiene para conseguir una producción suficiente para llevar a cabo el rodaje. Y por supuesto, el equipo. Un equipo técnico que ha confiado en mi proyecto de manera voluntaria y gratuita”.

Ahora Rosa, da algunos consejos a los estudiantes que hoy se encuentran en la misma situación en la que ella se encontraba hace tan sólo unos años y piensa que si los estudiantes tienen claro qué es lo que quieren conseguir, deben tomarse el TFG como una prueba de realidad. El truco está en “moverse mucho, conocer a gente, hablar con profesores, y mostrar lo que lleváis dentro sin miedo a pensar que aún no es el momento, porque siempre es el momento”.