OPINIÓN: Demasiadas calorías para nada

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Los cambios en los hábitos de alimentación de la población, debido a un ritmo de vida muy acelerado y estresante, han llevado a que muchas personas se vean obligadas mayormente o muy frecuentemente alimentarse a partir de comida conocida como fast food o rápida, hasta llegar a casos en los que uno ni se baja del coche para ingerirla.

Alimentos como hamburguesas, hot-dogs (perritos calientes o panchos), batidos, patatas fritas, aros de cebolla fritos, pollo frito, pizzas y demás snacks forman parte de la alimentación diaria de una inmensa mayoría de personas, que sin darse cuenta están llevando a cabo una dieta poco variada y desequilibrada, con muchas desventajas y peligros para la salud y el bienestar en general.

Es necesario aclarar que si este tipo de comidas no se consumieran diariamente, no representaría ningún problema que afecte a nuestra salud. El problema se presenta cuando estos alimentos se consumen habitualmente, ya que este tipo de alimentación nutricionalmente desequilibrada, genera al largo plazo una carencia de nutrientes con demasiados efectos indeseables para nuestro organismo.

El problema de todo esto es que se ha creado a un esteriotipo de persona obesa, mal alimentado, zampabollos, con un nivel alto de colesterol, diabetes y de obstrucción en las arterias, que tiene más pliegues que un muñeco michelin, con culos y barrigas inmesas. Y todo esto no es debido a una enfermedad que lleva a la persona a estar obesa sin que ésta tenga ningún tipo de culpa, sino a que esta se harta de ingerir comida grasienta. Hay que tratar de evitar llegar a este punto y no tener problemas de salud debido a la camida rápida, y ser conciente de intentar llevar una dieta saludable.

Por otro lado, y en perjuicio de estos establecimientos se ha comprobado a través de diferentes análisis que la comida rápida tiene varias irregularidades en su composición e ingredientes con respecto al etiquetado que llevan, y en otros varios casos también de establecimientos que no cumplen con las normas higiénico-sanitarias.

La Organización Mundial de la Salud piden que se controle el consumo de la comida basura, para poder combatir la enfermedad de la obesidad. Para más información sobre el tema pueden consultar la siguiente página.