Música en redes: cómo los artistas sevillanos conquistan TikTok, Instagram y YouTube

Grupo sevillano La Cuarta Cuerda
En Sevilla, donde la tradición musical es parte del ADN cultural, un nuevo fenómeno ha irrumpido con fuerza: los artistas locales que utilizan las redes sociales para impulsar sus carreras, traspasar fronteras y conectar con miles de seguidores.
Muchos creadores están aprovechando estos canales digitales no solo para difundir su música, sino para construir comunidades, experimentar con formatos innovadores y lograr que su arte trascienda el ámbito local.
De Sevilla al mundo desde la pantalla del móvil
Uno de los casos más llamativos en los últimos años ha sido el del Grupo Asere, que logró que su versión flamenca de la canción La Rizos se volviera viral en TikTok, superando los 5 millones de visualizaciones en menos de una semana gracias a la reacción del público y a los compartidos de usuarios de toda España y América Latina.
Este éxito en redes no solo les ha dado visibilidad, sino que también ha marcado un antes y un después en su carrera: el grupo anunció la grabación de una versión de estudio del tema tras la demanda de sus seguidores en las plataformas digitales.
Otro de los casos más destacados es La Cuarta Cuerda, banda sevillana formada en 2020 que mezcla géneros latinos, flamenco contemporáneo y pop. Con presencia activa en Instagram, TikTok y YouTube, han logrado viralizar varios clips de sus canciones. Gracias a este impulso digital, la banda ha podido lanzar sus propios singles, como Un vinito en Triana, y consolidar una base de seguidores fieles, demostrando cómo la interacción directa con el público a través de redes puede transformar una carrera musical.
La banda, que comenzó cantando en las calles de Sevilla, ha visto cómo sus vídeos y publicaciones conectan con fans más allá de Andalucía, impulsándolos a girar por España, Portugal, Reino Unido, e incluso Ecuador, gracias al apoyo en plataformas digitales.
Ventajas y retos del escenario digital
Para muchos artistas las redes sociales funcionan como una plataforma de lanzamiento y de experimentación sonora ya que estas plataformas permiten publicar sin intermediarios y construir una comunidad global, ofrecen herramientas de edición y métricas para entender qué funciona y qué estilo inspira a la audiencia y facilitan colaboraciones entre artistas sin necesidad de sellos discográficos.
Sin embargo, la saturación de contenido implica un reto: destacar requiere no solo talento musical, sino también una estrategia digital eficaz, constancia y creatividad para mantener el interés. Muchos creadores invierten tiempo en formatos breves, especialmente en TikTok, para mostrar tanto su música como su personalidad detrás de la cámara.
Por otro lado, para muchos artistas YouTube es fundamental para presentar videoclips, sesiones acústicas y grabaciones en directo que no solo muestran su música, sino también su estilo y personalidad. Por su parte, Instagram sirve de catálogo: desde clips de ensayo hasta historias de gira, publicaciones con fragmentos musicales y lives que crean una sensación de cercanía con los fans.
Definitivamente, lo que antes era una trayectoria que dependía de discográficas, radios o actuaciones en salas, ahora puede empezar con un vídeo de 30 segundos en una app. Así, la música sigue reinventándose: ahora suena en pantallas que conectan, transformando seguidores en fans y publicaciones en oportunidades.

Estudiante de tercero de Economía y Periodismo, interesada en moda y cultura. Apasionada por contar historias reales y dar voz a las personas.
Jefa de sección de moda.







