Eric García, el defensa moderno a debate

Los de Xavi Hernández tienen que cambiar el concepto defensivo tras la debacle ante Inter de Milán y Real Madrid.
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Tras la debacle del FC. Barcelona en Champions, en la que se encuentra al borde de la eliminación salvo victoria milagrosa del Victoria Plizen en Milán, y la derrota dolorosa en el clásico de la semana pasada, todas las críticas han tenido como chivo expiatorio al central Eric García que cometió graves errores defensivos que han sacado a la palestra su figura y la posición del defensa moderno, así como, sus virtudes necesarias y que escasean en el conjunto catalán.

La fragilidad defensiva y la falta de solidez en el mediocampo de los pupilos de Xavi ha condenado al conjunto blaugrana a encontrarse en un vacío anímico al estar al borde de la Europa League y perder los primeros tres puntos en casa del eterno rival, manifestando falta de madurez en los momentos decisivos del encuentro. Desde el error de Piqué en el gol del inter al confiarse y perder la marca de Barella que campó a sus anchas y anotó el gol de los de Inzagui y sumió en la sorpresa y desaliento a la afición culé que veía como una vez más la “Xavineta” colapsa por la retaguardia de manera infantil.

Esta falta de seguridad en la zaga hace que el aficionado culé se replanteé y desee no solo la vuelta de Araujo (lesionado recientemente), sino la necesidad imperiosa de recuperar un líder que ordene y sea contundente a la hora de recibir el ataque rival.

Otro tema a debatir y que viene al hilo de este planteamiento es ¿Dónde está Kessié?  El costamarfileño ha disputado solo 156 minutos, datos que se antojan escasos debido a la fragilidad del equipo culé en el mediocampo: está claro que el equipo catalán necesita de su capacidad de presionar, abarcar el campo con su contundencia física para corregir los desajustes que se han producido y se siguen produciendo en las transiciones que sufre el conjunto de Xavi y que lo han condenado a la situación crítica actual dejando a Busquets como principal señalado en esta faceta del juego.

Por estas razones, traigo el debate sobre lo que debe ser un defensa y su evolución hacia lo que se conoce como: defensa moderno. 

Tradicionalmente, las virtudes de un buen defensa central han sido mantener el liderazgo en la zaga, saber anticiparse al atacante y guardar el espacio con una actitud aguerrida y luchadora con el objetivo de mantener la propia meta a cero lidiando con los delanteros o con los atacantes interiores. Pero también hay una nueva exigencia a los centrales modernos que es la de iniciar el juego desde atrás con conducciones hacia adelante con pases en profundidad, el problema viene cuando hay que replegar y recuperar el espacio perdido.

En sus inicios la estructura era una línea de 3 reforzada con la bajada del mediocentro para fortalecer esa parcela del equipo. Pero a medida que el fútbol ha evolucionado y el rol del defensa también, ahora uno de los requisitos que se le exige es que se sume a las acciones colectivas en la fase de posesión lo cual para mi tiene muchos riesgos ya que se descuida la trasera del equipo generando espacios que por velocidad los rivales suelen explotar más con el juego directo. De manera que la clave está en saber compensar la participación ofensiva sin descuidar la genuina, la propia del central que es la de defender de manera organizada, cubriendo las disputas aéreas y por abajo: priorizando el espacio que se genera cuando fallan las coberturas o cuando hay falta de comunicación.

El F.C Barcelona es uno de los conjuntos europeos que más flaquea en esta concepción del juego, apuesta mucho por la superioridad y el ataque, pero no sabe replegar ni presionar al rival cuando pierde la manija del juego, y así es muy complicado generar peligro e intimidar al rival: el FC. Barcelona necesita la vuelta de Araujo y otros tres más como el.