Almería desborda las calles en una jornada ‘Magna’

Diez hermandades procesionaron por el centro de la ciudad para reivindicar la cultura cofrade de la provincia
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Paso de la 'Borriquita' por el centro de Almería. Imagen: Carlos Javier Lillo

A las 16:40 horas del sábado, con la puntualidad prevista, la ‘Borriquita’ hizo su salida desde el templo del Espíritu Santo. Una jornada de celebración cofrade largamente esperada por los almerienses más devotos, que hicieron espera desde la hora de comer.

Con el sabor a victoria tras un emocionante partido del equipo de la ciudad, la UD Almería, los vecinos se echaron a la calle para felicitar a la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería en el 75 aniversario de su fundación. Una fecha marcada en rojo en el calendario religioso de la provincia.

La ciudad vibró en la nueva Carrera Oficial, estrenada durante la última Semana Santa, que arranca ahora en el Paseo de Almería para culminar en la Catedral, recorriendo el inicio del casco histórico y acercando la devoción a los que tuvieron la suerte de encontrar un hueco en el estrecho cruce de las ‘cuatro calles’, el nexo de unión con las raíces de una capital que ha ido creciendo en barrios.

La polémica previa se disipó con los pasos en la calle. Pese a que la Agrupación está formada por 27 hermandades, solo una decena de ellas fueron invitadas a participar del evento cofrade.

En la procesión pudieron participar los pasos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, Señor de la Santa Cena, María Santísima de la Unidad, Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, la Sentencia, Nuestra Señora de la Merced, Salud y Pasión, el Cristo de la Buena Muerte, la señora de Dolores y el Resucitado, que, a las dos de la madrugada, puso el punto final al evento.

En la nueva ‘Carrera Oficial’, que empezó a recibir hermandades desde las siete de la tarde, los fieles dejaron poco espacio para los curiosos de última hora. Hubo lágrimas de emoción, niños que preguntaban con entusiasmo todo lo que querían aprender, saludos fugaces y silencios que hablaban por sí solos.

Nadie quiso perderse una ‘Magna’ que superó las dudas de una ciudad poco habituada a las procesiones fuera del calendario de la Semana Santa. Almería apostó y cumplió con creces, con un centro colapsado donde el transporte fue casi imposible. Las autoridades de la ciudad dispusieron autobuses gratuitos, con salidas cada diez minutos, para facilitar la movilidad de los cofrades.