El Cerro del Águila celebra cien años de historia junto a la Virgen de los Dolores

La procesión extraordinaria de la dolorosa del pasado sábado recorrió bajo palio las calles del barrio hasta altas horas de la madrugada
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La Virgen de los Dolores transitando por la calle Afán de Ribera. FOTO: José Godino

El pasado sábado, la dolorosa del Cerro salió en procesión extraordinaria con motivo del centenario de la creación del barrio. Tres años y medio han tenido que esperar los vecinos del Cerro del Águila para ver a la Virgen de los Dolores bajo palio por las calles.

Desde primera hora de la tarde, decenas de vecinos se agolpaban a las puertas de la parroquia para ver el inicio de la procesión. “La Virgen de los Dolores es esa vecina que siempre está”, declaraba una vecina del Cerro que esperaba impaciente la salida de la dolorosa en la calle Afán de Ribera.

A las siete de la tarde se abrían las puertas del templo parroquial. La cruz de guía fue recibida con un gran aplauso y con sones inconfundibles de la Banda del Sol, que fueron abriendo la comitiva hasta la calle Álvarez Benavides. En este punto, y hasta la entrada, abrió el cortejo la Agrupación Musical `Santa María de la Esperanza´.

Salían los tramos del cortejo mientras la cruz de guía avanzaba por las primeras calles del recorrido. Además del libro del reglas y el estandarte corporativo, el cortejo estuvo formado por el Guión Cardenalicio, en memoria de Carlos Amigo Vallejo, el lábaro de la Coronación Canónica y el banderín del Distrito Cerro-Amate antecediendo a las representaciones de las diferentes hermandades.

Como si de un Martes Santo se tratara, el silencio contenido estalló en júbilo cuando la Virgen de los Dolores comenzaba a salir de su templo y comenzara a sonar el Himno de Andalucia, como es tradicional desde 1995. Lágrimas, vivas, pétalos de flores y cohetes ofrecía el barrio del Cerro a la Virgen de los Dolores cuando recorría los primeros metros de su calle a los sones de la marcha `Coronación´, interpretada por la Banda de las Nieves de Olivares.

Nueve horas de procesión en las que el barrio fue una auténtica fiesta. Las calles del Cerro se engalanaron con guirnaldas de flores, colgaduras, macetas y hamacas en la puerta esperando la llegada de la virgen. Decenas de mujeres vestían con mantillas blancas, recordando aquellas procesiones de gloria del último sábado de Septiembre. También recordaba a aquellos años el exorno floral que lucía el paso de palio, compuesto por nardos. La novedad principal de la procesión fue la sustitución de los flecos de las caídas del palio y la limpieza de las mismas, realizado por las camareras de la virgen y bajo la dirección de Francisco Carrera Iglesias.

Siguieron cayendo pétalos de flores en el techo de palio y lágrimas por las mejillas de los vecinos del Cerro hasta que la Virgen de los Dolores volvió a su templo, en torno a las cuatro de la madrugada del domingo. Minutos antes, se vivió un momento histórico. La Banda del Sol esperaba a la Virgen de los Dolores al final de la calle Álvarez Benavides para interpretarle la marcha `Esperanza de un barrio´, regalando una revirá que quedará en la retina de todos los hermanos y vecinos del Cerro del Águila.