España se juega su pase a octavos ante Eslovaquia

Ante Eslovaquia no solo vale ganar. Hay que convencer con nuevas sensaciones y un juego atrevido que ilusione a la afición.
0
106

La selección de Luis Enrique se encuentra “entre la espada y la pared” tras dos empates ante Suecia y Polonia, por lo tanto, no hay margen para el error. Tienen que ganar a Eslovaquia para estar en octavos de esta Eurocopa, para lo que tienen que encontrar mayor profundidad, presionar más alto y encontrar el remate de gol en las jugadas que hasta ahora ha sido inexistente; si esto sucede espantaríamos los fantasmas de la eliminación que ya sucedió en 2004 en la primera fase ante Portugal por 1-0.

Como rival, tendremos a Eslovaquia que va a encerrarse atrás porque el empate les favorece para pasar de ronda, buscarán sorprender a la contra de la mano de la veteranía de Hamsik que con 33 años y después de estar muy poco tiempo militando en las filas del Dalian Pro chino, vuelve a las filas del conjunto de Stefan Tarkovic tras militar en el Göteborg sueco para poder estar presente en esta edición del europeo.

Frente a este planteamiento, Luis Enrique tendrá que buscar romper las líneas y no ser tan conservadores en el juego, para ello podría alinear a Thiago y Pedri, junto con Marcos Llorente si definitivamente volviera a su posición habitual y donde es verdaderamente incisivo, es decir, como mediocentro o mediapunta y no como lateral, con estos cambios y alguno más podríamos derribar el muro eslovaco. Si a esto, le sumamos que tenemos que plantear un partido con más presencia en el área  con Morata complementado con Gerard Moreno y su descaro. Un futuro 4-4-2 con Ferrán Torres y Dani Olmo en banda con un doble pivote sería una alternativa interesante para intentar revertir una situación en un grupo que a priori no tendría que plantear tantas dificultades.

Todo ello siempre y cuando cuidemos los espacios atrás porque podemos quedar sin respuesta ante las contras de Eslovaquia; no podemos dejar nada al azar, hay que estar concentrados, presionar, ser intensos, evitar pérdidas tontas y recuperar balones rápidamente y asediar con sentido la portería de Dubravka.