Opinión: El director Paul Feig nos hace ‘Un pequeño favor’

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Un pequeño favor es la nueva película que nos trae el director Paul Feig, tratándose en esta ocasión de una adaptación cinematográfica de la novela homónima que la escritora Darcey Belly estrenó el pasado año 2017. Dicho filme tiene como protagonistas a las polifacéticas actrices Anna Kendrick, conocida por cintas como Dando la nota, y Blake Lively, quien dio vida al personaje de Adaline en la existosa película El secreto de Adaline.

Esta nueva entrega del reconocido director nos brinda un maquiavélico thriller de casi dos horas llenas de escenas y giros inesperados, que aprovechan las ilusiones que pueda llegar a hacerse el público cuando está llegando al centro de la trama para, de manera fortuita, rehacer los argumentos y volver a empezar de cero.

Un pequeño favor cuenta la historia de dos madres totalmente opuestas: Stephanie (Anna Kendrick) es una madre soltera que se desvive día a día para que su hijo tenga la vida perfecta, llegando incluso a participar de forma altruista en todas las actividades extraescolares que realiza la escuela. Además tiene un videoblog en internet donde comparte recetas y secretos culinarios con otras madres, enfatizando su risueño carácter, a veces ingenuo.

Por otro lado, tenemos a Emily (Blake Lively), una mujer moderna e independiente que se codea de una glamurosa élite debido al trabajo que desempeña en el sector de la moda. No obstante, el personaje resulta intimidante y misterioso a la vez, imposibilitando así que el espectador pueda leer entre líneas nada más acerca de su vida o personalidad.

Ambas mujeres se conocen debido a que sus hijos son amigos y van juntos a clase, lo que incita a que comiencen una íntima amistad.

La trama comienza un día cualquiera cuando Emily le pide a Stephanie el favor de que recoja a su hijo del colegio y cuide de él durante la tarde. Sin embargo, pasan los días y Emily no da señales de vida, lo que hace que Stephanie se pregunte por el paradero de su "mejor amiga" e inicie una investigación por su cuenta que hará que descubra secretos inimaginables de la vida de Emily.

Un punto que hay que destacar del director, Paul Feig, es que logra que ambos personajes mantengan una equidad constante como protagonistas, sin llegar a eclipsarse la una a la otra en ningún momento de la cinta.

En contraposición, una de las pegas llega cuando el final del filme está aproximándose, ya que resulta pesada e incluso surrealista la intención de la película de crear nuevas sorpresas y giros totalmente innecesarios que tan sólo prolongan un poco más el largometraje.

A pesar de ello, consta de varias escenas creativas con toques de un humor bastante ácido que consiguen que la película no parezca tediosa y mantenga enganchado al público a la pantalla, y por tanto, al hilo argumental de la historia sin mayor esfuerzo.

Trailer de Un pequeño favor