Histórico traslado de Nuestro Padre Jesús de las Penas al Buen Suceso

La Hermandad había tenido que suspender la salida inicial prevista para el domingo 16 por culpa del mal tiempo, después de un aluvión de críticas por redes sociales con el cambio tan repentino, la Hermandad dispuso su cruz de guía en la calle a los pocos minutos de las 18:00 es por eso, que todo el ambiente se respiraba ayer de manera distinta, estaba cargado de una expectación aún mayor, como si la ciudad hubiera estado esperando ese momento con paciencia contenida.
A las 18:00 horas se abrieron las puertas de la parroquia de San Vicente por la fachada de Cardenal Cisneros, dando inicio al cortejo. Las andas con la imagen del Cristo, perfectamente restaurado, avanzaron con solemnidad por un itinerario cuidadosamente preparado para garantizar agilidad y evitar aglomeraciones innecesarias.
Se suprimieron muchos relevos hermanos, instituciones, varas para aligerar el paso y asegurar que el traslado fuera fluido. El recorrido incluyó calles tan señeras como Virgen de los Buenos Libros, Plaza del Duque, Plaza de la Campana, O’Donnell, Tetuán, Sagasta, Plaza del Salvador, Lineros, Alcaicería, Plaza de la Alfalfa, Ortiz de Zúñiga, hasta llegar finalmente al Buen Suceso alrededor de las 21:00 horas. Una procesión sin bullicio, pero llena de fervor
Lo que más destacó de este traslado no fue el bullicio de una procesión tradicional, sino más bien el recogimiento. No hubo desfile multitudinario con grandes acompañamientos musicales, al menos durante el traslado, sino un caminar más íntimo. En el ambiente flotaba una devoción casi contenida: la imagen del Señor de las Penas, con su mirada sufrida, avanzaba al compás de los pasos de quienes lo portaban con devoción.
Los costaleros, apoyados por los capataces, manejaron las andas con firmeza. Delante, los hermanos portaban cirios y varas, y el público respetuoso se agrupaba en las aceras, asistiendo al paso del Cristo como a un acto casi sagrado más que a un evento festivo. Algunos feligreses murmuraban oraciones; otros simplemente miraban en silencio, conmovidos por la solemnidad del momento.
La organización fue clave: la hermandad había preparado todo con antelación para que el traslado pudiera hacerse sin sobresaltos. Además, se limitó el acceso al templo del Buen Suceso únicamente a los hermanos con papeleta de sitio, lo que permitió una entrada ordenada y respetuosa.
Este traslado no es solamente una marcha física de una iglesia a otra, sino un gesto de profundo significado para la hermandad. La elección del Buen Suceso no es casual: ese templo carmelita fue clave en los orígenes de la hermandad, y albergará ahora un triduo extraordinario entre el 19 y el 21 de noviembre, en honor al Señor de las Penas.
Así, el acto de ayer abre una semana conmemorativa de gran peso cofrade, que culminará con una procesión solemne de regreso a su parroquia de San Vicente el sábado 22 de noviembre. Es, en definitiva, un puente entre pasado y presente, entre la devoción ancestral y el deseo de reafirmar la identidad de la hermandad al cumplir siglo y medio de historia.
No faltaron las miradas desde los balcones, las velas en ventanas improvisadas y el murmullo respetuoso de la multitud. A lo largo del recorrido, los viandantes se detenían para observar las andas del Cristo, y algunos intercambiaban signos de reverencia, como alzando la mano al pecho o haciendo el signo de la cruz.
Al llegar al Buen Suceso, las puertas del templo se abrieron para recibir a su visitante ilustre. Se adivinaba en el ambiente la emoción de muchos hermanos: para algunos, era un reencuentro con los orígenes; para otros, un momento litúrgico privilegiado. Y para Sevilla, fue una tarde más en la que el patrimonio cofrade se hizo presente, no solo en lo visual, sino en lo espiritual.
A destacar de manera excepcional la llegada del cristo a la calle Tetuán en la que dejo una estampa atípica con las luces de navidad ya preparadas para la festividad a menos de unas semanas de su comienzo.

Estudiante de 4º de Periodismo en Eusa, me pudiste escuchar y leer en Radio Huelva Cadena SER e Hispanidad Radio. De nacimiento onubense, acogido en Sevilla.
“La vida pasa al compás de un redoble de tambores”







