Morante de la Puebla se entrega a Jerez

Foto vía Instagram: @torosjerez.
La Feria del Caballo de Jerez de la Frontera acogía con gran expectación la primera de las tardes de su segundo fin de semana con un cartel de figuras. El viernes 23 de Mayo se encerraban en el coso jerezano José Antonio Morante de la Puebla, Sebastián Castella y José María Manzanares, con toros de la Ganadería de Álvaro Núñez.
El festejo retransmitido por las cámaras de One Toro, quedará sin duda en la memoria de los allí presentes además de sus telespectadores, pues fue una tarde de toros excepcional en la que se pudo apreciar la clase torera de Morante, la entrega de Sebastián Castella y las ganas de Manzanares.
Abría plaza Comilón, de Álvaro Núñez, para Morante de la Puebla, toro al que el genio cigarrero pudo cortar una oreja. Un gran recibo de capote con cuatro verónicas templadas y una media eterna. Llevó Morante al toro al caballo por chicuelinas con mucha torería y mucho gusto, para a continuación comenzar la faena de muleta pegado a las tablas con una tanda de ayudados por alto. El animal fue de más a menos, perdiendo las fuerzas conforme avanzaba la faena. Estocada efectiva y demostración de bravura por parte del animal que resistió durante varios minutos antes de doblar. Faena de oreja de Morante en la que también destaca la gran actuación de Curro Javier en el tercio de banderillas.
Salía el segundo de la tarde, Tabacalero, para Sebastián Castella. El animal de salida fue “protestón” pero demostró su valía a lo largo de la faena. Buen recibo de capote a base de verónicas y remata con chicuelinas en los medios el torero francés. El toro dejó a Castella expresarse por el pitón derecho, faena templada y seria, que se vería un poco sobresaltada por esa fea cogida a Castella donde sufrió una pequeña brecha en la cara, aunque demostrando su valentía se levantó y remató. Pinchazo y media estocada del torero francés que le privan de las dos orejas, cortó una tras recibir un aviso. El segundo de Álvaro Núñez se fue despedido con palmas.
En tercer lugar, Fundador, con el que comenzaría su tarde José María Manzanares. Buen recibo de capote que remataría con una media en los medios el torero de Alicante. Por derecho al caballo entró el toro para posteriormente dar un buen tercio de banderillas. Poca clase por parte del animal en su embestida en la muleta donde Manzanares estuvo por encima, dejando varias tandas buenas por el pitón derecho. Gran estocada y oreja con petición de la segunda.
Negro de nombre y de color, sería la alegría de la tarde. Faena cumbre, templada, con guiños al Maestro Rafael de Paula en su tierra y con mucha clase del Maestro Morante. La cosa acabó con el de la Puebla paseando dos orejas y rabo por el coso jerezano. Tres lances de capote donde se pararon todos los relojes, quite perfecto por delantales, brega extraordinaria de Curro Javier y excelso Joao Ferreira con las banderillas. Con la muleta, pasaron muchas cosas, recibió en las tablas, en los medios dejó una tanda de ayudados por alto, y por el pitón derecho cuajó al toro a las mil maravillas. Rotunda faena de Morante con el toro de Álvaro Núñez, al que mató de una gran estocada. El resultado, ya lo saben, dos orejas y rabo para el genio y vuelta al ruedo para “Negro”, obra de arte para la historia en Jerez.
Castella esperaba a Ganador tras su paso por la enfermería, el quinto de la tarde acompañado del sexto fueron quizás los toros con menos lucidez. Aun así, el francés pudo cortar una oreja al segundo de su lote y abrir la Puerta Grande junto a Morante. Faena completa donde hubo más torero que toro, aunque si tenía nobleza este quinto de la tarde. Puso muchas ganas y dejo detalles positivos, algunas tandas buenas por el derecho, con “arrimones” y una buena serie de ayudados por alto. Destacó José Chacón en el tercio de banderillas donde le dio el pecho por completo al toro. Gran estocada y oreja y Puerta Grande para Sebastián.
El sexto, Farfonillo, fue el único toro que no dio opciones a premio. Recibió bien con el capote Manzanares pero la faena fue de más a menos. El toro con poca fuerza y poca clase, aunque si noble, no le permitió expresarse. Lo intentó José María entregándose con el animal para sacar lo poco que tenía y logrando dejar dos tandas con la mano derecha de un buen nivel.
Se cerraba así esta tarde de viernes 23 de mayo en Jerez de la Frontera con esa doble Puerta Grande de Morante y Castella en la que sin lugar a dudas, hubo diversión por parte de los aficionados y muchos sentimientos encontrados, por tanto, pasaron muchas cosas.
Estudiante de periodismo, apasionado del mundo del toro y cofrade.










