El Señor de la Sentencia preside la basílica el primer viernes de cada mes

El Cristo estará en besamanos, aunque este no podrá realizarse por normativa COVID
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Foto: Roberto Garcés | Nuestro Padre Jesús de la Sentencia en el altar mayor de la Basílica de la Macarena

Sentenciado y a los pies Cristo de su madre, así preside la Basílica de la Hermandad de la Macarena el Cristo tallado por Felipe Morales Nieto en 1654. Los popularmente conocidos como “viernes del Señor” han vuelto a alborotar las calles cercanas a la iglesia el primer viernes de cada mes tras la pandemia. 

Con un horario solo interrumpido por la misa, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia comparte, por un día, el protagonismo en el lugar de honor del templo con la Esperanza Macarena. De este día, la misa más importante es la que se celebra a las 20:00 horas, con los primeros bancos reservados a los miembros de la Junta de Gobierno.

Caras de ilusión, sonrisas de esperanza, murmullos en el atrio, niños que corren alrededor de la estatua de Joselito El Gallo, quien regalaría a la Virgen de la Esperanza en el año 1913 los seis broches traídos de París que porta en su pecho . Un niño da vueltas a una palanca para que le de una moneda con la cara de su Virgen, una abuela cruza el pequeño patio apretando con fuerza un rosario en su mano mientras se dirige a encender una vela bajo el azulejo del Cristo. Los balcones que dan hacia la puerta parecen estar ya esperando que desde sus barrotes salgan irrefrenables las saetas dedicadas a los titulares de la Hermandad. Los muchachos de la juventud dan vueltas agitados, nerviosos y ansiosos de que todo salga perfecto. El sol hace brillar más el amarillo de la Basílica que ya no pinta el arco más famoso de Sevilla, la tienda del Tesoro  se encuentra a rebosar de gente. Al otro lado de la calle, el bar Arco saca cervezas, cafés, y agua para quien llega corriendo de trabajar a misa de ocho. Nadie llora, nadie está triste. A los pies de la Esperanza está hoy su Hijo, lo estuvo el mes pasado y, si Él quiere, volverá a estar el siguiente. Sevilla necesitaba un descanso, necesitaba una dosis de esto que está sucediendo. Sevilla sentencia que ha vuelto la esperanza. 

Popular marcha dedicada al Cristo de la Sentencia: “La sentencia de Cristo”

Cruzando el atrio, es obligatoria la parada en el dispensador de gel hidroalcohólico antes de entrar en la casa de la Esperanza. Construida en 1949 para albergar a los titulares de la Macarena que anteriormente se hospedaban en San Gil hasta su incendio en 1936, resulta impresionante para el espectador. Desde su espadaña hasta los azulejos de su suelo. Sin bancos, los feligreses ofrecen sus plegarias en sillas “de feria”, pequeñas, de madera y colocadas a lo largo de toda la nave central, dejando un amplio pasillo en medio que deja al feligrés frente a la Esperanza Macarena. Avanzando por este, se tarda poco en divisar a la derecha, junto a la puerta por la que se sale del camarín de la Macarena, al Señor de la Sentencia, con sus manos cruzadas a la altura de la cadera. Sin embargo, esta imagen cambia el primer viernes de cada mes, que es el único día del calendario ordinario de la Hermandad en el que podemos contemplar al Señor bajo su madre. Alzándose elegante y recto al final de ese pasillo creado por las sillas, tras el altar donde se celebra la Eucaristía. 

 

Foto: Roberto Garcés | Pasillo creado por las sillas en el interior de la Basílica de la Macarena

 

Puede consultar aquí la actualidad de la hermandad  https://www.hermandaddelamacarena.es