
Anthony Davis durante un partido de los Mavs. | Cordon Press
La nueva temporada de la NBA arranca con una de las imágenes más sorprendentes del Media Day: Anthony Davis con gafas protectoras. El pívot de los Dallas Mavericks confirmó que deberá llevarlas durante el resto de su carrera, una medida médica irreversible tras el desprendimiento de retina en su ojo derecho.
El problema se remonta al pasado 2 de abril, cuando su compañero Daniel Gafford le golpeó accidentalmente en la cara durante un partido frente a los Atlanta Hawks. En aquel momento pareció un simple incidente, pero meses después las revisiones médicas revelaron algo mucho más grave: Davis necesitaba cirugía para reparar el daño ocular. La operación fue un éxito, pero los especialistas le advirtieron que, sin protección adicional, cualquier nuevo golpe podría comprometer su visión de forma definitiva.

El ex de Lakers jugando ante los Clippers. | Cordon Press
De ahí nace la nueva imagen del jugador. “Me veréis como Horace Grant este año”, bromeó Davis en referencia al mítico ala-pívot de los Chicago Bulls de los 90, que hizo de las gafas parte de su sello personal. Aunque las lentes que luce el jugador de los Mavericks son mucho más discretas, no han dejado indiferente a los aficionados, sorprendidos por el cambio en la estética de una de las grandes estrellas de la liga. Además, algunos analistas ya destacan que la nueva apariencia podría convertirse en un símbolo de fortaleza y resiliencia dentro de la competición.
Más allá de lo visual, la realidad es que Davis estuvo cerca de temer por su futuro. “El ojo se siente genial, he recuperado la visión. Estoy listo para la acción”, aseguró ante los medios, aún con el ojo derecho enrojecido por las gotas oftálmicas prescritas tras la operación. Tras un verano centrado en la recuperación, regresó a los entrenamientos a finales de septiembre y ya participa en los partidos de cinco contra cinco, mostrando un nivel físico sorprendentemente alto para alguien que pasó por una intervención tan delicada.
La adaptación, sin embargo, no será solo física. El propio jugador admite que esta nueva etapa marcará un antes y un después en su trayectoria: “Lo más importante para nosotros es mantenernos sanos. Creo que vamos a estar bien. Estoy feliz y emocionado de estar aquí. Quiero ganar con los Mavs”, apuntó con optimismo, consciente de que su liderazgo será clave para un equipo con aspiraciones ambiciosas esta temporada.
‘La Ceja’ llega así a la temporada con una nueva seña de identidad y con un reto doble: recuperar su mejor nivel tras la cirugía y liderar a unos Mavericks que sueñan con pelear por el anillo. Su futuro ha cambiado para siempre, pero su ambición permanece intacta, y él mismo asegura que la experiencia le ha dado una perspectiva distinta sobre la importancia de cuidar su cuerpo y mantenerse concentrado en lo que realmente importa dentro de la cancha.

Estudiante de 4º en el Grado de Periodismo. Redactor en EUSA NEWS, apasionado al fútbol y al baloncesto.







