La lectura no ha muerto, ha florecido

Libreria Botica // Imagen propia
En la época actual dominada por las pantallas, surgen preguntas intrigantes: ¿es a esto a lo que están destinadas las nuevas generaciones?, ¿a no hacer más que mirar el móvil durante horas? ¿Están los jóvenes de hoy en día abandonando la lectura? Los titulares alarmistas gritan que la generación actual ha perdido la pasión por los libros, pero nadie se ha molestado en darle otro enfoque. ¿Es cierto que cada vez leen menos o es que, en realidad, ha cambiado la forma de leer?
No es sorpresa para nadie que la forma en la que se consume contenido actualmente ha evolucionado hasta no tener nada que ver con la forma en la que se hacía antes. Hoy en día, los jóvenes pasan horas en las redes sociales, consumiendo, en su mayoría, vídeos de 15 segundos que son adictivos y, además, afectan a la concentración. Ahora, toda película que dure más de una hora, o los libros con una trama desarrollada, han dejado de llamarle la atención a los adolescentes, quienes prefieren leer solo los diálogos, las escenas picantes y evitar los párrafos largos.
Se podría decir que el primer contacto real con la lectura se da con las lecturas obligatorias del colegio, cuyo enfoque en los clásicos literarios no ha hecho más que provocar un rechazo hacia la lectura en los jóvenes que se han visto obligados a leer libros densos, sin la chispa que hace falta para enganchar al niño o niña preadolescente que tiene la cabeza en cualquier lado menos en El cantar del mío Cid, por ejemplo. No estaría mal que se empezase a motivar a los alumnos a proponer lecturas que les interesen o que los encargados pensasen más en el hecho de introducir un pasatiempo tan valioso e interesante como lo es la lectura.
Mercedes Viana, creadora de contenido con 35.000 seguidores en su cuenta de TikTok, en declaraciones para EUSA News, hace hincapié en un factor muy importante: El tiempo. “También creo que para que te gusten los clásicos tienes que tener un tiempo del cual ahora no se dispone tanto. Porque leer, por ejemplo, el Quijote de la Mancha o leer una saga de amores clásicos… amores de época, es algo que se tiene que hacer en verano o en vacaciones.” Asegura. Es quizás por la sociedad y el tiempo actual, por lo que los jóvenes recurren a leer los diálogos y escenas con fuertes emociones, por así decirlo, para conseguir entretenerse con los libros.

Mercedes para su cuenta de Tiktok // Foto: @merr_books
Sorprendentemente, las redes sociales, que se han visto como una especie de rival de los libros en cuanto al entretenimiento se refiere, han empezado a jugar un papel crucial al acercar la lectura a los jóvenes. Usando TikTok, una de las apps más utilizadas entre las nuevas generaciones, se ha empezado a incentivar a estos a leer más utilizando recursos como recomendaciones rápidas, dar los puntos más importantes y llamativos de la trama del libro, adelantando parte de los diálogos o haciendo vídeos cortos. Incluso se podría decir que BookTok, la comunidad lectora de la aplicación, ha creado una forma de difundir contenido sobre lectura que se adapta a la forma de consumo de las nuevas generaciones.

Creadores de contenido conocidos como Booktokers. @raquelbrune_, @xtawie y @javierruescas // Foto: Cartv
Con casi 10.000 seguidores en su cuenta de TikTok, Gema, mientras habla para la redacción de EUSA News, divaga sobre que Booktok promueve “una lectura más rápida, un nivel más consumista, una obsesión por la colección de libros siempre nuevos, siempre impolutos”.

Gema Sánchez en la Plaza de España // Foto: @gemaskp
El uso de esa parte de la plataforma de vídeos cortos está demostrando que, lejos de estar muerta, la lectura está evolucionando. De hecho, ha llegado a revivir viejos clásicos como Orgullo y Prejuicio de Jane Austen o It Ends With Us de Colleen Hoover, que ha llegado a ser adaptada a película. “BookTok está llegando a muchas personas nuevas que no tenían el pensamiento de empezar a leer. Y sobre todo en verano, que es cuando vamos a la playa y tal, compran algún libro que hayan visto por las redes sociales y así van desarrollando el hábito de la lectura” opina Mercedes.
Sin embargo, por otro lado, quizás le hace flaco favor a lo que es la lectura en sí. Creo que la clave de BookTok está en la capacidad de conectar al público con las historias que tengan emociones intensas. En muchos casos, se centra en escenas sexuales, giros dramáticos y las emociones que esto provoca, ignorando los detalles narrativos que un escritor se esfuerza en construir. Entonces, ¿son menos válidos los libros que no contengan nada de esto?, ¿no son dignos de ser promocionados por los creadores de contenido?
Gema Sánchez, cuyo contenido se centra en descubrir librerías en Sevilla donde quizás no ha habido un auge de libros TikTok, destaca la facilidad con la que se escriben los libros. “Son libros cada vez más fáciles. Da igual realmente si son largos o cortos, normalmente suelen ser sagas porque se están sacando libros muy fáciles de leer y también muy fáciles de consumir, digamos. Es un poco favorecer la lectura rápida para favorecer la venta de libros. Entonces son lecturas cada vez como más llanas en cuanto a contenido y a personajes, y cada vez con menos profundidad, tanto emocional como narrativa.”.
Pensando en esto, surge una pregunta: ¿se refleja la popularidad en redes sociales en la calidad literaria? Rotundamente sí. Mientras que antes un autor tardaba más en publicar, ahora hay autores que publican un libro nuevo por mes, cosa que afecta, sin duda, a la calidad de este por muy bueno que sea para el tiempo en el que se ha escrito. Mercedes compara este fenómeno con el fast fashion “Vamos, dos o tres novedades al día si quieres estar al día con todo y leer casi todo. Los consumidores de la lectura leen muy rápido y no es tiempo de calidad el que están pasando con el libro y los autores están escribiendo mucho más rápido y no se toman el tiempo que deberían en revisar todo bien. Después se puede comprobar con todas las erratas que hay, fallos de edición, incoherencias en los libros a lo mejor si es una saga. Cosa que tú dices: Esto no pasaba en lo anterior. Y creo que es por el hecho de querer sacar libros rápido.”. ¿Dónde se han quedado esos libros donde no podías parar de leer porque gracias a la descripción podías meterte en la historia, imaginarte los escenarios a tu alrededor…?
Para las generaciones nacidas antes de los años 90 puede parecer surrealista que las nuevas generaciones se dejen influenciar por las reseñas de una red social a través de un video de 15 segundos. Pero, ¿cómo llegan los creadores de contenido a sus seguidores? ¿Hay algún truco? “Yo suelo comprar libros en librerías de segunda mano. Entonces, mis seguidores suelen preferir esos, pero mis compañeros (Refiriéndose a otros influencers) que suben libros que son más conocidos, después tienen un público mejor para llegar. Lo que hago es contar primero algo que me haya llamado la atención de ese libro en concreto, por qué ese libro me parece bueno recordarlo, o que es lo que me atrae principalmente.”. Comenta Gema.
Sin embargo, Booktok cada vez crece más, tanto que hasta las librerías empiezan a tener un apartado donde están los libros más populares en la red social, por lo que cada vez es más difícil escoger una técnica con la que comunicarse. Mercedes ha tenido que pasar bastante tiempo en las redes sociales como creadora de contenido para saber cómo llegar y conectar con su público. Ella suele recurrir a las frases cortas para llamar la atención, tal y como muestra en el vídeo que ha puesto de ejemplo para esta entrevista, pero no es la única técnica que utiliza.
¿Es esto a lo que están destinadas las nuevas generaciones? Gema reconoce que al principio era muy pesimista creyendo se estaban “perdiendo” muy buenas lecturas, aunque no refiriéndose a un clásico. Ella enfatiza en el hecho de que hay lecturas actuales que son buenísimas y se están “dejando de lado” por el consumismo excesivo que existe en el tipo de libro que se está haciendo más llamativo en un instituto, pero, sin embargo, también cree que esas lecturas están ayudando mucho a la gente a hacerse a la lectura. “Es como una puerta de entrada a la literatura más profunda. Quien quiere se queda en la puerta porque es lo que disfruta y quien quiere puede jugar un poco. Entonces creo que las generaciones sí que van a leer no solo más clásicos, sino también literatura más profunda.”. Ese punto de vista de una puerta de entrada a la literatura más profunda me parece lo más acertado para describir lo que está pasando actualmente en cuanto a la relación entre los jóvenes, las redes sociales y la lectura. Las redes sociales acercan la lectura a aquellos quienes no la tienen como hobby, pero depende de cada uno el adentrarse y conocer más historias, más géneros, más tipos de escritura, o quedarse en aquellas orientadas a una lectura superficial.
Mercedes, por otro lado, hace una reflexión más definitiva. “Creo que la frase de reinventarse o morir es más cierta que nunca. Es verdad que hay personas a las que les gustan mucho los clásicos como Orgullo y prejuicio, Mujercitas… que está muy bien, pero conforme vamos avanzando, vamos a ir teniendo otro tipo de lectura y creo que no vamos a volver al pasado.”. Esto puede sonar demasiado definitivo para algo tan arraigado en la sociedad como es la lectura, pero lo mismo se pensaba sobre los móviles, lo táctil, la radio o los libros electrónicos.
Incluso la forma de lectura actual se quedará anticuada y llegarán nuevas formas, porque así funciona la vida.
Como conclusión, el cambio de forma de lectura es algo inevitable, pero no es algo alarmista ni nada por lo que preocuparse. Aquel al que le gusten los clásicos, siempre leerá clásicos. Además, hay algunos clásicos inamovibles, como El Principito, La Celestina o La casa de Bernarda Alba, y esos formarán parte de la sociedad pasen los años que pasen.
Aunque la forma de leer ya no se parece a lo que solía ser, la esencia, lo que es otra forma de comprender el mundo, de escapar, de inspirarse, sigue intacta. Quizás, después de todo, no se trate de una pérdida de interés por la lectura, sino de un cambio necesario para adaptarse a la evolución de la sociedad.







