Romerías 2025: Cómo vestir cómoda, a la moda y sencilla

Foto: Verónica De Luna
Las romerías no solo son una tradición profundamente arraigada en Andalucía, sino también un auténtico desfile de moda al aire libre. Cada año, miles de peregrinos recorren caminos llenos de arena, y muchos aprovechan la ocasión para mostrar su estilo a través de los trajes, los colores y los accesorios. La vestimenta en la romería combina historia, identidad y creatividad: no se trata únicamente de vestir bonito, sino de lucir un look que sea cómodo, elegante y capaz de destacar en un entorno lleno de movimiento, baile y devoción.
La moda en estas fiestas tiene sus propios códigos: desde los clásicos trajes de flamenca y las batas rocieras hasta los complementos más icónicos como mantoncillos, flores y pendientes grandes. Elegir los colores adecuados, los estampados que resalten y los accesorios correctos no es solo cuestión de estética, sino también de practicidad, ya que un look bien pensado permite disfrutar de toda la jornada sin perder estilo.
¿Qué se puede poner para la romería?
Uno de los básicos que nunca falla si se busca ir cómoda pero elegante es la bata rociera, confeccionada con tejidos elásticos y sin estructura. Es la mejor opción si se va a montar a caballo o subir a las carretas. También se puede optar por un vestido canastero de talle alto o un dos piezas formado por falda con vuelo y blusa con volantes. Lo ideal es apostar por colores alegres o estampados florales, que siempre resultan un acierto.
Las Hermanas Serrano, referentes en moda flamenca, también se muestran partidarias de los looks monocromáticos: “Siempre es un acierto, aunque a veces está bien darle un poco de juego con otros colores”.
Los accesorios que marcan la diferencia
El look de romería no está completo sin los complementos adecuados. El mantoncillo es uno de los más importantes: las Hermanas Serrano se declaran fieles a llevarlo al talle, aunque reconocen que la tendencia actual es colocarlo cruzado. Ellas explican que: “Un traje de flamenca sin mantoncillo sería como un jardín sin flores, es un complemento fundamental para una flamenca”.
A la hora de rematar el conjunto, la apuesta más elegante y favorecedora es la flor grande, que aporta fuerza, estilo y un aire clásico a cualquier look rociero. Además, no hay que olvidar zapatos cómodos: las espartos son un todoterreno ideal, perfectas para caminar por la arena y para bailar durante toda la jornada.
Consejos de quien ya ha ido
Asunción Pérez, peregrina de la Divina Pastora de Cantillana, nos explica lo esencial para ella: “Mucha gente se preocupa solo por el traje, la flor o el mantoncillo, pero luego se olvida de lo práctico. Yo, por ejemplo, nunca voy sin un bolso pequeño de bandolera. Ahí guardo lo esencial. Al final, la romería es vivirla, pero hacerlo con comodidad y sin agobios”.
Cómo vestir en la aldea
Al llegar a la aldea, la vestimenta puede dar un salto de estilo sin perder comodidad. Tras el trayecto, muchas romeras optan por un traje de flamenca más vistoso, con tejidos ligeros que permiten moverse con facilidad durante la celebración. Los colores intensos y los estampados alegres lucen muchísimo mientras que un recogido con una flor grande y pendientes llamativos aporta elegancia sin complicaciones.
El mantoncillo sigue siendo un aliado, pero en la aldea se puede llevar con más libertad: al talle o cruzado. Un chal o mantón ligero resulta práctico cuando cae la noche y refresca, permitiendo disfrutar del ambiente sin perder estilo. De este modo, se consigue un equilibrio perfecto entre comodidad, moda y tradición, haciendo que tu look destaque tanto en el camino como en la celebración.
Periodista en EUSA NEWS
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