A la tercera va la vencida

El Ramón Sánchez Pizjuán ha sido testigo del tercer enfrentamiento entre hispalenses y colchoneros en poco menos de tres meses. El conjunto madrileño venía de una semana donde logró puntuar en el Santiago Bernabéu, en el último minuto el pasado domingo y de caer por la mínima ante el Athletic Club el miércoles en Copa del Rey. Los de Nervión, de cosechar los tres puntos en Vallecas el pasado lunes.
El partido arrancó con la intensidad de un partido de altísimo nivel. Fueron los locales, quienes en una jugada a balón parado, consiguieron abrir el marcador tras una prolongación al primer palo que logró convertir el joven Isaac Romero en el minuto quince de partido. Tras el gol, el conjunto visitante, dio un pasito adelante logrando poner sobre las cuerdas en ocasiones a la defensa local. Los de Quique Sánchez Flores, trataron de ampliar la ventaja en el marcador a la contra y fue de nuevo el lebrijano quien se encontró con el poste en esta ocasión. Oliver Torres tuvo la suya en un mano a mano con el arquero esloveno del Atlético de Madrid. El partido llegaría al descanso con la lesión de Álvaro Morata tras un fuerte choque con el centrocampista Soumaré. El delantero español abandonó el terreno de juego entre lágrimas bajo la mirada del seleccionador Luis de la Fuente; hoy presente en el palco del estadio.
La segunda mitad inició con la entrada de Memphis Depay y Nahuel Molina por los sustituidos, Morata y Pablo Barrios. Los de Simeone salieron eléctricos buscando el empate. Pese a ello, el argentino Lucas Ocampos, tras un magnífico pase de Oliver Torres consiguió anotar, aunque en posición antirreglamentaria. Entraría Ángel Correa en lugar de Koke para tratar de sumar más efectivos en zona de ataque el equipo visitante. Se volvió un partido de ida y vuelta donde el conjunto local trataba de pausar el juego para lograr tener el control del partido. Ingresaron Juanlu y Suso por parte sevillista y Reinildo por un Witsel, fatigado, por la carga de minutos. La polémica estuvo presente en el partido tras un derribo a Isaac Romero en el área visitante. El árbitro, quien lo vio claro, no señaló la pena máxima. En el minuto 78, el joven delantero sevillista se marchó acompañado de una gran ovación. Ingresaba al terreno de juego, el recién recuperado de su lesión, Erik Lamela. Los últimos minutos fueron apasionantes, donde los locales se mantuvieron replegados para así contrarrestar los ataques visitantes.
Hasta el minuto 94 se llegó en Nervión donde se ha celebrado por todo lo alto estos tres puntos que le permiten al conjunto de Quique Sánchez Flores dormir a seis puntos del descenso. Su próxima cita será el próximo sábado en Mestalla. Los visitantes, tocados tras una semana para el olvido, recibirán a la Unión Deportiva Las Palmas en el Metropolitano.
Estudiante del grado de Periodismo en EUSA. Redactor en la sesión de deportes. Apasionado al mundo del fútbol y del pádel.







