Todos quieren que Rubén Castro vuelva al once contra el Espanyol

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La suplencia de Rubén Castro ante Osasuna sorprendió a propios y extraños. El punta había participado como titular en los últimos 94 partidos que había disputado, y no se quedaba en el banco de suplentes desde el pasado 5 de abril de 2014, en un encuentro en el que el Real Betis cayó derrotado por el FC Barcelona en el Camp Nou (3-1). Los verdiblancos lograron la victoria en El Sadar, pero Gustavo Poyet reconoció que la decisión fue "jodidamente difícil", pero es más que consciente de que el canario "tiene que jugar".

"Hay que meter a Rubén Castro. Hay que trabajar en la solución entre todos los jugadores, nosotros los técnicos y el propio jugador para que vuelva a aportarnos. Estamos buscando esa solución que por distintas razones no estaba funcionando, que nadie piense que va a ser en la izquierda. Sabemos que él quiere jugar en el medio, por eso el año pasado se pegó tantos partidos solo en esa zona. Tiene que jugar con otro, solo arriba puede hacerlo con unos jugadores detrás con unas características determinadas que le puedan ayudar a hacer mejor su trabajo. Espero que pueda estar en el campo esta semana. Es un jugador muy importante. Quiero estar tranquilo y convencido de que lo que estamos haciendo es en beneficio del equipo. Después son los partidos los que dictan sentencia", aseguraba Gustavo Poyet al ser cuestionado por la posible vuelta del atacante al once inicial contra el Espanyol.

Con el técnico uruguayo en la cuerda floja tras la dolorosa derrota en el Benito Villamarín ante el Real Madrid, la decisión de dejar a Rubén Castro en el banquillo ante Osasuna fue más que sorprendente. Sin embargo, el Betis logró los tres puntos gracias a los goles de Joaquín y Felipe Gutiérrez, este último en el tiempo de añadido. En Pamplona, el peso ofensivo de los heliopolitanos cayó sobre Tonny Sanabria, que apenas dispuso de ocasiones para ver puerta, y acabó siendo sustituido por el "24". Ahora, ante el Espanyol, surge la posibilidad de que el paraguayo comparta punta de lanza con el canario: "Me he entendido bien las veces que me tocó jugar con él. Es un grandisimo jugador y está capacitado para seguir jugando", señaló.

Además del propio Rubén Castro, uno de los pesos pesados del vestuario bético es Petros. Para el centrocampista brasileño, la falta de gol de su compañero, que suma cinco partidos sin marcar, no se prolongará más de este domingo ante el Espanyol: "Le dije que el otro día estuviera tranquilo, que este domingo había otro partido para hacer goles. Él sigue preparado. No estamos acostumbrados a su suplencia, juega casi todos los partidos. El míster sabe de la importancia de Rubén para el club, los jugadores también lo sabemos", comentó en los micrófonos de CanalSur Radio.

Por su parte, toda una leyenda del club como es Juanito quiso valorar su suplencia ante Osasuna: "Rubén es el símbolo del beticismo, ha logrado unos números impresionantes y ha demostrado que sigue con esa capacidad goleadora. Ha tenido que jugar en banda, ya lo hizo con Mel y otros, pero no se siente a gusto ahí. Viene de una renovación, es muy importante todavía para el Betis y no ha encontrado aún un sustituto", señaló. Aún así, el exfutbolista gaditano aseguró que "no hay que darle tanta importancia porque es sólo un poartido, aunque es un hombre importante".

Tal es la importancia de Rubén Castro en el club de las 13 barras, que hasta antiguos compañeros han tenido algunas palabras sobre la decisión de Poyet en El Sadar. Por un lado, el que fuese bético hasta el pasado verano, y actual jugador del Sporting, Xavi Torres, comentaba a Marca que "vemos anormal" la suplencia del grancanario, "porque no estamos acostumbrados a verlo en el banquillo, pero no sé lo que pasa en los entrenamientos y demás. El entrenador es el que manda". Por otra parte, el rayista Chechu Dorado, en las filas del Betis entre 2010 y 2013, le brindaba su apoyo al señalar al mismo diario que el delantero es, junto a Bruno Soriano, "el mejor jugador con el que he jugado".

Es una obviedad que de no ser por los goles de Rubén Castro, no sabríamos que sería del Betis a día de hoy. Desde su llegada, en verano de 2010, el ariete grancanario ha sido el máximo anotador del equipo. Sin ir más lejos, el pasado año logró 19 tantos en el campeonato liguero, y Pezzella, su más inmediato perseguidor en la tabla de goleadores verdiblancos, anotó tres goles. Aún así, Poyet ha decidido que ya ha llegado la hora de que sean más los jugadores que puedan ver puerta a lo largo de la temporada: "Este año tenemos la posibilidad de que Rubén marque esos 18 o 19 goles, pero que detrás aparezcan más jugadores que aporten, que nos den puntos", sentenció el charrúa.