Reto: superar 750.000 kilos

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"Los voluntarios no cobran, pero no porque lo que hacen no tenga valor, si no porque lo que hacen no tiene precio", es la frase que preside el hall de la sede del Banco de Alimentos de Sevilla (BAS). A pocos días de llevar acabo su tradicional Gran Recogida, el BAS abre sus puertas a la redacción de EUSA NEWS y nos cuenta en profundidad cuál es su labor. Su responsable de comunicación, Sonia Marinelli, es la encargada de guiarnos por las entrañas de esta fundación. 

Creada en 1995 y sin ánimo de lucro, es una organización no gubernamental que pertenece a la Federación Española de Bancos de Alimentos, consiguiendo, junto a los otros 55 Bancos de Alimentos, ayudar de forma directa a más de un millón y medio de personas. Para ello, tiene como primer principio la gestión de recogida, almacenaje, conservación, control y distribución de alimentos para, a través de centros asistenciales, llevarlos a las personas más necesitadas.

A partir de esta premisa, el BAS fundamenta todo su engranaje de funcionamiento y vías de actuación. Son dos las campañas de recogida que realiza a lo largo del año. La primera, y más grande, la Gran Recogida (protagonista de este fin de semana), y la segunda, la Operación Kilo, desarrollada en primavera. No obstante, no son solo estas dos actividades las que se llevan a cabo, pues también se encargan de proporcionar cursos de alimentación y formación laboral a las personas más vulnerables. 

La leche y el aceite son los alimentos que más demanda el Banco de Alimentos, sobre todo este segundo, pues tal y como confiesan es "un producto indispensable para la cocina". La comida para bebés también es fundamental, aunque en el caso de la fundación sevillana, esta está cubierta gracias a un proyecto conjunto al ayuntamiento hispalense. Otro foco importante, como señalan, son las conservas, pues al ser un producto ya elaborado, permiten a personas sin posibilidad para cocinar alimentarse. 

En un momento en el que comer equilibrado es un tema de interés y preocupación dentro de la sociedad, el BAS, aún consciente de sus limitaciones, trata de hacer un reparto equilibrado y apuesta por cursos de cocina de aprovechamiento, para así educar gastronómicamente a estas personas. Asimismo, en ellos también potencian el uso de frutas, verduras y especias, de esta forma pretenden "favorecer la mejora de la alimentación" a la vez que luchar contra enfermedades como la obesidad o hipertensión en los niños. 

Aunque a la hora de recaudar se centren el los alimentos no perecederos, poseen una línea de reparto (la línea de verduras, frutas y hortalizas), que se desarrolla en Mercasevilla, en la que se dedican en exclusivad a estos alimentos. A estos productos, los cuales destacan que son de "primera calidad", pueden acceder todas las entidades que colaboraron con ellos, no obstante, no todas ellas aceptan este refuerzo, pues algunas carecen de capacidad para mantenerlas posteriormente. De todas formas, desde el BAS afirman que la inmensa mayoría sí lo hace. 

Un total de 80 personas, organizadas de forma piramidal, son las que anualmente se dedican a las gestiones y organización de todas sus vías de actuación. Una vez finalizadas las campañas de recogida, con la ayuda de voluntarios y entidades, dirigen todas las bañeras (forma de la que denominan las cajas en las que depositan los alimentos), cada una de unos 400 kg aproximadamente, al Banco u otros espacios cedidos para su almacenaje. Tras esto, por medio de una cadena humana las abrirán y agruparán, según su clase, cada tipo de producto.

El fin último del BAS es la recogida y posterior distribución, sin embargo, son muy conscientes de que su proyecto no sería posible sin los miles de voluntarios que deciden ayudar tanto en la recogida como en los diversos actos. Es por eso, que también actúan dentro de los centros escolares explicando su labor a los niños, potenciando el voluntariado y creando operaciones kilos con las diferentes instituciones. De esta forma, consiguen que su proyecto se expanda aún más. Asimismo, el Banco de Alimentos de Sevilla forma parte de distintos eventos realizados por ellos mismos o por otras entidades, destinando las recaudaciones a conseguir su fin

Ante la incertidumbre que pueden tener algunos usuarios sobre el destino final de sus donaciones, el BAS recalca que su línea de actuación es siempre en Sevilla y provincia, y que ellos constantemente auditan a las 395 entidades que trabajan con ellos para asegurarse que no existe ninguna manipulación.

Aparte de los alimentos, también se encargan de proporcionar productos de limpieza y de aseo a las personas que lo necesiten. Sus perfiles, por otro lado, se caracterizan por ser de lo más diversos desde casas de acogida hasta residencias de ancianos o de mujeres víctimas de trata de blancas

El año pasado recaudaron 750.000 kilos. Este año pretenden superar esa cifra, pues, tal y como afirman aunque la crisis haya pasado, aún hay muchas familias hispalenses que necesitan esta ayuda para poder sobrevivir. La Gran Recogida tendrá lugar entre mañana viernes y el sábado, y se podrá colaborar donando alimentos a la salida de los diferentes supermercados de la provincia de Sevilla, pues los voluntarios (que irán siempre identificados con un chaleco) se encontrarán ahí facilitando bolsas a los usuarios que quieran ayudar. En su página web, de todas formas, para los que quieran y no puedan acercarse a un hipermercado, se podrá cooperar haciendo una donación a través de ella.