Opinión: Somos el grito de las que no tienen voz

Ni Una Más. Día Internacional Contra la Violencia de Género. Se celebra el 25 de Noviembre la eliminación de cualquier tipo de violencia hacia la mujer

Se celebra el 25 de Noviembre del Día de la eliminación de cualquier tipo de violencia física, sexual y psicológica hacia la mujer. La violación repercute en los derechos humanos y se puede desglosar en varios aspectos:

En forma general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye:

  • Violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio)
  • Violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético)
  • Trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual)
  • Mutilación genital
  • Matrimonio infantil

El término emitido en el año 1993 por la Asamblea General de la ONU define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”

Todo ello conlleva múltiples efectos adversos psicológicos negativos, tanto a nivel sexual como reproductivo, afectando al resto de sus días en varios aspectos del día a día.

Fotografía: María del Carmen Domínguez Sierra

Según un estudio del CIS, las niñas y las mujeres más mayores, en su gran mayoría por diferentes aspectos tienden a ser más propensas a sufrir dicha violencia, puesto que se encuentran en un terreno más vulnerable.

Según otro estudio llevado a cabo en el año 2015, en 27 universidades de los Estados Unidos reveló que el 23 por ciento de las estudiantes universitarias había sido víctima de agresiones sexuales o conductas sexuales indebidas. El porcentaje de denuncias a las autoridades universitarias, los cuerpos del orden público u otras entidades varió del 5 al 28 por ciento, en función del tipo de comportamiento concreto.

Se identifican como: lesbianas, bisexuales, transgénero o intersex, las migrantes y refugiadas, las de pueblos indígenas o minorías étnicas, o mujeres y niñas que viven con el VIH y discapacidades, y aquellas en crisis humanitarias.

Actualmente, todavía queda mucho por luchar, por lo que se debe seguir apostando por una lucha igualitaria, para que se escuche el problema y erradicarlo. Esto es solo el principio de una batalla en la que todas somos guerreras.