«Honestidad y ética como claves para ser buen periodista», según el presidente de la APS

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"La situación en el periodismo es realmente mala", así comienzan dos horas de clase magistral en las que el aprendizaje y la desvirtualización de la profesión fueron las bases.

En una sociedad en la que prima el interés económico, hacer periodismo es realmente difícil. "Hemos perdido el control de los medios de comunicación", afirma Rafael, "hoy en día son casos contados los periodistas propietarios; todos están en manos de los grandes bancos, grandes empresas que tienen algo que ver con la comunicación o gente millonaria a la que le gusta ese mundo". Aún así, deja entrever un hálito de esperanza insistiendo en la cantidad de buenos profesionales en el sector; "hay que luchar; el periodismo siempre va a existir, y puede transformarse, pero nunca va a morir".

A la pregunta de la asentada creencia sobre la desaparición de los periódicos, contesta con un rotundo "Internet es el futuro", aunque no asegura su total eclipse: "Los grandes diarios de España pasarán su fuerza a internet y publicarán diarios de análisis y reflexión los fines de semana". La inmediatez de internet es la mayor lucha contra la que batallan el resto de medios.

El tema del atentado parisino se cuela en la charla: "Fue el mayor fracaso periodístico. Sólo dos cadenas dieron el tema, y eso es inaudito". Nos comenta la gran demanda del público de esa información, quienes aumentaron la audiencia del canal 24H desde un 1% hasta un 7%. Después de esa fatídica noche, muchos medios dieron como gran noticia la foto de un "terrorista" que resultó ser periodista canadiense; "nadie pidió perdón", se lamenta Rodríguez, "estamos viviendo la peor crisis jamás tenida, con una falta de ética espectacular". Invita a la reinvención de la comunicación, donde el rigor y la investigación son fundamentales. "¿Por qué no investigamos?" se pregunta, "damos por bueno todo lo que se nos dice. Tenemos miedo a perder el puesto de trabajo. Necesitamos una rebelión periodística".

Aparece ahora la cuestión que más interés generaba: ¿Existe la prensa libre? Tras unos segundos de reflexión, asegura "Sí, algunos. Para que un medio sea libre, tiene que haber libertad económica, y algunos están llevándolo a cabo". Ejemplifica con prensa digital, la cual ha comenzado a surgir haciéndose poco a poco un hueco en este sector, sobreviviento con lo adquirido a través de socios o la publicidad. "También existen los freelance, salen más barato".

Termina la clase con un consejo dirigido a los estudiantes y futuros periodistas: "Estamos en la tormenta perfecta, nadie sabe lo que va a pasar. No es fácil hacer camino en esta profesión, pero al igual que en cualquier otra. Quien tenga vocación, que tire para delante. Es un cometido que se lleva o no se lleva dentro, y tenéis que estrujarlo, os consideréis o no buenos periodistas".

Los alumnos abandonamos el aula en un estado de reflexión y totalmente seguros de haber asistido a una lección ejemplar que pocas veces se tiene oportunidad de presenciar.