Empate de locura deja claros problemas a Setién

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El Real Betis volvía a casa con ganas de reencontrarse con la victoria, pero esas ganas parece que le duraron hasta el comienzo del partido. El Betis salió al césped desubicado, arrastrando los problemas que se veían ya en partidos anteriores. El Girona llegó al Villamarín con los deberes bien hechos y la técnica de los verdiblancos más que estudiada, aunque a pesar de ello Quique Setién, entrenador del Real Betis Balompié declaró en rueda de prensa tras el partido que “no ve motivos para cambiar la manera de juego”.

El Girona se apoderó del primer tiempo, posicionándose arriba, metiendo presión a los verdiblancos que dejaban una vez más a la luz sus apuros en defensa. Bastante repetidas fueron las ocasiones para los de Machín, que entraban en el área de los verdiblancos con gran facilidad. A pesar de ello se pudo ver una clara ocasión de Guardado, que despreció ante la duda del fuera de juego y terminó en las manos de Bono. Volvía a tener otra el mejicano con vaselina que se le fue por encima del larguero.

Y ante un 0-0 en el marcador que se preveía iba a ser el final de la primera parte, sorprendía el Girona con el gol de Portu que despejaba de chilena sólo ante el portero en el minuto 46. Adelantando en el marcador a los catalanes y haciendo notar las malas sensaciones en el banquillo bético.

Ya en la segunda parte del encuentro parecía verse a un Betis más activo, pero ni mucho menos el de comienzos de temporada y con un Girona que seguía haciendose notar, aunque con menor intensidad.

Setién intentó arreglar la situación con Tello y Sanabria, pero ni con esas se vislumbraba al mejor Betis. El Villamarín veía como el juego se centró en el centro del campo, con escasas ocasiones. Fue a cinco minutos del final en el 85 cuando llegaba Guardado a la escuadra tras la falta provocada por Sanabria. Poco duró la alegría pues Portu volvía a poner a los visitantes por arriba en el marcador en el minuto 94. Ya parecía todo perdido para los locales, pero llegó Tello para devolver la esperanza consiguiendo el milagroso empate en el 95. Cinco minutos de locura que pusieron los pelos de punta a los espectadores y encoger el corazón hasta el final.

A pesar de haber salvado un punto y evitar la derrota los béticos no están contentos y así lo hicieron notar en el campo con quejas y pitos. Críticas y más críticas sobre el que se esperaba como gran estrella, el argelino Boudebouz, que viene mostrando una dudosa eficacia y que parece ser va a dar más de un dolor de cabeza a Setién.