El Congreso que nos espera esta legislatura

A unos días para la constitución del Congreso de los Diputados –el próximo 3 de diciembre– y mientras esperamos el resultado de los distintos acuerdos que marcarán la XIV legislatura, podemos analizar la aritmética consecuencia de las elecciones del 10N.
Congreso de los diputados. Fuente: Agencia EFE

Lo primero que harán los partidos este próximo martes cuando se constituya el Congreso será su organización, tanto para la Mesa de Congreso como el escaño que ocupará cada diputado y en que grupo parlamentario se incluye.

Para la formación de un grupo parlamentario propio hay tres caminos: tener al menos 15 diputados, haber conseguido al menos un 5% de los votos a nivel estatal o haber superado el 15% de votos en todas las circunscripciones en la que se presente el partido.

De esta manera Ciudadanos podrá mantener su grupo propio al haber obtenido el 6,79% de los votos mientras que EH Bildu será la primera formación abertzale con grupo propio al haber superado el 15% en las tres provincias vascas y Navarra.

Este nuevo parlamento será además de record, por primera vez hasta 16 formaciones diferentes tendrán representación parlamentaria. La evolución de los últimos años ha venido en este sentido: un parlamento cada vez más plural y con más opciones políticas pero que, por ahora, han significado inestabilidad frente al duopolio al que nos tenían acostumbrados PP y PSOE.

Una dualidad cada vez más difusa, y es que como dijo José Bono hace más de una década en una entrevista en ABC: «Los votantes del PSOE y del PP tienen menos diferencias entre sí que sus dirigentes».

El reparto de escaños confirma la tendencia, pese a haber recuperado terreno el bipartidismo sigue en mínimos históricos, apenas superando los 200 escaños la suma de PP y PSOE frente a los casi 300 del promedio histórico hasta 2015.

Y aunque los partidos regionalistas están al alza, este descenso viene dado por la aparición de partidos estatales capaces de pelear con el bipartidismo: Unidas Podemos, VOX y Ciudadanos.

En concreto, los 35 diputados que mantiene Podemos y que igualmente alcanza la suma de partidos nacionalistas catalanes, vascos y gallego son el mínimo suficiente para forzar un referéndum para aprobar cualquier reforma de la Constitución.

De igual manera, los 52 conseguidos por VOX superan además el mínimo de 50 necesario para interponer un recurso de inconstitucionalidad ante cualquier ley o norma.

En cuanto al equilibrio entre bloques, se repite el empate técnico: la suma de PP, C’s, VOX y Navarra Suma consigue 10.395.920 votos frente a los 10.427.223 de la suma de PSOE, Unidas Podemos y Más País. En Abril consiguieron 11.325.029 y 11.264.287 votos respectivamente.

Ambos bloques han perdido aproximadamente un millón de votos. En comparación con las últimas elecciones del bipartidismo en 2011, el PSOE –en claro retroceso por la crisis– consiguió un total de 7.003.511 votos, 8.906.299 si sumamos IU y EQUO. Por su parte el PP consiguió 10.866.566 votos para darle una mayoría absoluta a Mariano Rajoy –se iría hasta los 12.009.791 votos con UPyD–.

Todo esto coincide con la teoría de que el bloque de derechas tiene un voto muy estable que apenas varía en torno a los 11-12 millones de votos mientras que es el bloque de izquierdas quien se ve más afectado por los flujos de abstención.

Estas elecciones también han servido para que Más País, el nuevo partido liderado por Iñigo Errejón, entre en el Congreso y que pretende disputar el espacio de la izquierda a Podemos sin dejar de mirar al PSOE.

De esta escisión morada y la palpable decadencia de la formación liderada por Pablo Iglesias podemos sacar un dato en claro: el suelo de podemos parece sólido y es más alto que el techo histórico de la «izquierda a la izquierda del PSOE». Un 12,84% de votos y 35 diputados frente al 10,5% con 23 y 21 diputados que consiguieron el PCE en la transición y la IU de Anguita en sus mejores momentos.

Habrá que esperar para ver si VOX es capaz de hacer lo propio con el Partido Popular, o incluso triunfar en lo que Unidas Podemos y Ciudadanos fracasaron, el famoso sorpasso.

VOX, el partido de ultraderecha que tanto polariza a la sociedad ha entrado con fuerza en el parlamento, 3.640.063 votos y 53 escaños. En comparación, Unidas Podemos y Más País han conseguido 3.674.240 votos y 37 escaños.

Todo esto ha alimentado el desencanto en el electorado de izquierdas, debido a como el sistema de circunscripciones debilita enormemente la pluralidad de listas y la división de votos.

Esto debate es de hecho permanente y trasversal en la sociedad, ya que beneficia enormemente a los dos partidos grandes en detrimento de formaciones alternativas y alimenta a partidos que solo se presentan en una parte del Estado.

Como comparativa podemos modelar como hubieran sido estas elecciones de haber circunscripción única de igual manera que las europeas.

Nota: Para los votos a Navarra+ los hemos dividido a partes iguales entre PP y C’s.

En lo referente a la Mesa del Congreso, PSOE y Podemos han intentado unir al PP a su cordón sanitario hacia VOX, ofreciéndoles repetir el reparto de puestos de la pasada legislatura. Recientemente Pablo Casado ha rechazado cualquier veto a un «partido constitucionalista» como VOX. Por tanto, solo queda por saber si la formación de ultraderecha tendrá los dos representantes que tenía antes Ciudadanos o si la formación naranja mantendrá uno de ellos.

Por último, y según informa Maldita.es, 65 diputados han perdido el acta respecto al 28A, destacando buena parte de los pesos pesados de Ciudadanos, como José Manuel Villegas, Juan Carlos Girauta o Patricia Reyes, se une a ellos el vicepresidente cuarto de la mesa, Nacho Prendes.

También pierde su acta por Cádiz Juan Antonio Delgado, el “guardia civil de Podemos” del que Pablo Iglesias tanto presume en un intento de mostrarse como un partido trasversal y moderado.

Un Congreso que además se ha cobrado su primera víctima, según informa 20Minutos, el diputado del PP José Manuel González ha dimitido tras descubrirse que había mentido en su currículo.