Opinión: El Ocaso de Argentina

Argentina decidió en las urnas un futuro plagado de inseguridad al confiar su supervivencia y salida de la crisis de inflación y pobreza del país a Javier Milei. El argentino has sido felicitado por Feijoo, Santiago Abascal y Bolsonaro
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Foto: El País

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Argentina decidió ayer su futuro en las urnas y le cedió la confianza al candidato ultraderechista, Javier Milei, con el 55,6 % de los votos, frente a los 44,3% de Sergio Massa de corte peronista.

El presidente electo pronunció victorioso en su discurso, advirtió que Argentina dejará atrás la decadencia del peronismo y volverá a ser una potencia mundial, para lo cual habló de “cambios drásticos”. Esto último es lo que aterroriza a los argentinos y a medio mundo.

El ideario que cubre de gloria su programa político consiste en la no intervención y desaparición hasta el mínimo de la presencia y actuación del Estado dentro de la gestión del país, con la excusa de reducir el gasto público, su aumento en lo que él considera el “despilfarro de la casta” es uno de los responsables de los males del país.

ANÁLISIS DE CARLOS JAVIER LILLO

“Yo soy liberal libertario, filosóficamente, soy anarquista de mercado”, dijo en una ocasión. Así, Milei quería convertirse en presidente para destruir la estructura de gobierno. Para él, el Estado es su enemigo. Por eso, también avisó de su intención de eliminar el Ministerio de Educación al considerarlo un método de “adoctrinamiento”. Y toda su ideología se basa en el liberalismo más salvaje: se considera “anarcocapitalista” en la teoría y “ultraliberal” y “minarquista” en la práctica. Todo ello se puede resumir en el aniquilador de toda estructura de derechos y democrática.

Se ha mostrado fiel ferviente de la dolarización de la economía, además como Abascal, líder de VOX,está a favor de las armas. Además de la compra de órganos sin ningún tipo de intervención ni control. Asimismo, ha abogado en muchas ocasiones por eliminar la sanidad pública, o al menos reducir mucho la intervención del Estado en la misma.

Supuestamente el recién elegido presidente de Argentina parte de la premisa fundamental del respeto de la libertad: “Yo quién soy para meterme en lo que hace con su vida”. Pero luego cuando se le pregunta sobre su perspectiva sobre el derecho al aborto, se muestra totalmente en contra del derecho al aborto que recientemente se aprobó en el país: “cree falsa la libertad de las mujeres para elegir sobre sus cuerpos, y entiende que abortar es un asesinato, porque lo que tiene en su cuerpo es otra vida, y no su cuerpo”.

En un contexto de crisis como la de Argentina con una inflación del 140% y un 40% de la población empobrecida es sencillo que se instalen en el imaginario colectivo e individual, tanto el populismo que atenta a los sentimientos de identidad y reconocimiento desde el uso del lenguaje directo y frontal aplicado por Milei, como que las promesas como las del presidente electo en su discurso de victoria: “Hoy comienza el fin de la decadencia en Argentina”. La fragilidad, el miedo, la supervivencia y la huida hacia adelante se ha visto guiadas por consignas como las siguientes proferidas por el actual presidente de la República de Argentina:

“Entre la mafia y el Estado prefiero a la mafia. La mafia tiene códigos, la mafia cumple, la mafia no miente, la mafia compite”

“No tengan miedo, den la batalla contra el zurderío, que se la vamos a ganar, somos superiores productivamente, somos superiores moralmente, esto no es para tibios ¡Viva la libertad carajo!

“Soy el general anarcocapitalista. Vengo de Liberland, una tierra creada por el principio de apropiación originaria del hombre. Mi misión es cagar a patadas en el culo a keynesianos y colectivistas hijos de puta”

“Qué vos pienses que los políticos te cuidan es como poner a tus hijos en manos de pedófilos”

“Una empresa que contamina el río, ¿dónde está el peligro?

“La situación de Argentina es crítica. Los cambios que nuestro país necesita son drásticos. No hay lugar para gradualismos, no hay lugar para la tibieza, no hay lugar para medias tintas. A pesar de los problemas enormes, quiero decirles que Argentina tiene futuro, pero ese futuro existe si ese futuro es liberal”

 Que el lector reflexione sobre estas consignas destacadas por “La Razón” y las compare con las actuaciones y consignas lanzadas por el líder de VOX, Santiago Abascal en contra de la violencia de género, contra la Agenda 2030, el uso de la referencia rojo o comunista para designar al enemigo, así como el rechazo al aumento en el gasto público del país en educación o Sanidad, abolición de las autonomías en pro del centralismo propio del régimen franquista.

Además. la búsqueda del enfrentamiento y el desorden dentro de la sociedad, inoculando el principio reaccionario del rechazo y odio hacia el otro para declarar a ese otro el enemigo objetivo o el chivo expiatorio sobre el que recaen las culpas de los males de España o de Argentina, sea los rojos o peronistas.

SANTIAGO ABASCAL

Y un último detalle, Bolsonaro, Trump, Santiago Abascal, Giorgia Meloni han felicitado la victoria de Milei en Argentina…. ¿por qué será? Estamos ante la confirmación del auge de los populismos reaccionarios de extrema derecha?

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