La clave ante las personas con movilidad reducida es la normalización

Antonio Hierro y Juan José Lara, presidente de COCEMFE Sevilla, cuentan a EUSA NEWS cómo es vivir en silla de ruedas y los ítems para su correcta inclusión en la sociedad
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Antonio Hierro junto a sus familiares. FOTO: CEDIDA POR HIERRO

Pasear por las calles, ir al teatro o subirte a una báscula pueden ser acciones que parezcan comunes y fáciles de hacer en nuestro día a día pero para personas como Antonio Hierro, tesorero de ALMA Sevilla, o Juan José Lara, presidente de COCEMFE Sevilla, pueden ser todo un reto. Es por esto que ambos han hablado con EUSA NEWS para explicar cómo es vivir en silla de ruedas y contar los ítems para su correcta inclusión en la sociedad.

Antonio era militar y en 2001 tuvo un accidente de tráfico cuando estaba en Bosnia y Herzegovina. En tan solo unos segundos, su vida cambió por completo. Este accidente le ocasionó una lesión en la médula y una fractura en la cervical lo que hizo que se quedase inmóvil de axilas para abajo. A parte, también tiene afectados los brazos y las manos. “Siempre he sido muy independiente. He estado siempre viviendo y trabajando fuera. Conseguir esa libertad y de repente ver que te la arrebatan fue muy duro”, cuenta Hierro.

“A mí me da igual cómo nos llamen mientras que no lo hagan con maldad. Entre nosotros nos llamamos cojos (ríe) aunque creo que el término más adecuado sería persona con movilidad reducida (PMR)”, comenta el exmilitar a la hora de saber cómo hacer referencia a este colectivo.

En 2011 conoció a la que él llama su mujer aunque no estén casados, con la cual tiene dos hijos. “Los niños nacen sin saber nada, lo que van viendo es lo que aprenden. Para ellos, toda mi situación es normal”, comenta. “La silla les resulta divertida. Mi hija siempre se quiere subir encima y me dice ‘papá, llévame en el taxi’”, reflexiona dando normalidad a su situación.

Juan José Lara, presidente de COCEMFE Sevilla. FOTO: MARIO DEL RÍO

Una normalización que piden desde COCEMFE Sevilla, donde Juan José es su presidente. “El deporte me ha ayudado a normalizar mi vida. Me metí a un equipo de baloncesto en silla de ruedas y a los dos años ya estaba en la Selección Nacional. Una carrera deportiva semiprofesional, pero con muchos éxitos”, cuenta Lara.

COCEMFE Sevilla es una federación provincial de asociaciones de personas físicas y orgánicas. En la actualidad tienen 49 asociaciones miembros. Una federación que se dedica a cubrir las necesidades de las personas con discapacidad. “No quiero una buena accesibilidad a un monumento, prefiero una buena accesibilidad a un hospital. Tengo un compañero con discapacidad que ha fallecido por no saber su peso. A la hora de operarlo le pusieron anestesia de más y él falleció. Todo por no tener una báscula en una Seguridad Social para personas con movilidad reducida“, explica afectado el presidente.

Los más afectados según cuenta Lara son las personas que viven en zonas rurales. “La gente emigra, pero, ¿quién se queda allí? Las personas mayores y las personas con discapacidad. Las barreras arquitectónicas no es simplemente un bordillo, es no tener un transporte adecuado, un hospital… en general, los servicios públicos que tiene cualquier persona”, reprocha.

CEIP Alberto Magno de Montequinto. FOTO: COCEMFE SEVILLA

El problema principal de este colectivo según coinciden ambos entrevistados es la barrera económica. “A una persona que esté en silla de ruedas en un barrio en el que su casa tiene cuatro escalones para entrar y se vea en esa situación de tener que modificarlo sin tener recursos ni medios para poder hacerlo… es que le destrozas la vida”, cuenta Hierro. Un argumento al que se le suma Jara: “Si tienes aficiones, te tienes que comprar una silla que se amolde a ese deporte concreto y así con todo”.

Desde COCEMFE Sevilla hacen campañas de sensibilización a los más jóvenes para enseñarles su situación. “Ellos serán los próximos alcaldes, políticos, arquitectos y necesitan saber lo que necesitamos”, explica el presidente de la federación.

Normalización es lo que piden ambos ante la situación en la que se encuentran dejando a un lado las barreras arquitectónicas que todos podemos tener en mente yendo más allá buscando la inclusión correcta en la sociedad y hablando de sus vidas para darle normalidad a su situación. “La gente tiene que entender y empatizar con nosotros porque un día cualquiera pueden estar ellos en nuestra situación”, declara Jara.