CGT denuncia despidos en Mercadona por apoyar a los sindicatos

El secretario general de la organización habla de expulsiones improcedentes que se solucionan con jugosas cantidades de dinero
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Sede del supermercado. Imagen: Mercadona

El sindicato CGT lanza un calendario de protestas contra Mercadona para reclamar que se respeten los derechos laborales de los 96.000 empleados en plantilla. La organización habla de persecución al sindicalismo y despido de los trabajadores mayores con supuestas causas ‘disciplinarias’. “El detonante fue que la empresa decidió despedir a dos personas en Almuñecar (Granada) por supuestos motivos disciplinarios”, asegura Lola Lloreda, miembro de CGT.

Lloreda denuncia una persecución contra su familia por su labor activista. “A mi marido (trabajador de Mercadona) le dieron la carta de despido por supuestas faltas disciplinarias”, denuncia. No lo entienden. “Nunca ha tenido una amonestación ni hay motivos para que le echen”, recalca. Cree que ser marido de una sindicalista, que lleva varios casos contra la empresa, le perjudicó.

“Mercadona comete abusos cuando las personas enferman”, explica. “Mi marido se rompió el menisco y la mutua no le quería dar de baja hasta el día de la operación”, afirma, explicando que le trasladaron a cobrar en las cajas pero que, cuando se cerraba el establecimiento, debía reponer cargamento pese a su lesión.

Miguel Montenegro, secretario general de CGT en Andalucía, pide ”democracia interna” en la empresa. “No puede haber personas escayoladas o con lesiones trabajando”, denuncia. “El ‘modus operandi’ es despedir disciplinariamente para luego reconocer que fue improcedente”, explica. El sindicato habla de acuerdos extrajudiciales para que los denunciantes callen a cambio de una fuerte suma de dinero. “No puede ser que haya dos despedidos que un día pidan manifestarse y, al día siguiente, se retiren porque le han dado una cantidad generosa”, reafirma Lloreda.

Los primeros casos se remontan a 2013, con despidos disciplinarios por formar secciones sindicalistas. “A mi compañero Fran le echaron por una supuesta caja de pescado que estaba mal colocada”, recuerda Montenegro. “Tuvo dos coches siguiéndole hasta que consiguieron que no llegara a juicio”, explica.

“Los de abajo tenemos que unirnos todos”, solicita. “Hay miedo a una represión silenciosa y silenciada“, reconoce, pidiendo que todos los empleados se unan para cambiar las condiciones de la empresa. “No podemos juzgar el miedo porque lo entendemos, tenemos que demostrar que somos el sindicato referente”, afirma Lloreda. “Hay gente que ni siquiera se ha leído su convenio”, reconoce con un poso de amargura.

Ahora, las acciones siguen. “Le vamos a montar el belén a Mercadona“, explica Miguel, aunque no da más detalles de la protesta. La empresa, en su página web, defiende sus buenas condiciones salariales y el plan de igualdad puesto en marcha a principios de este año. “Todas las personas que forman parte de la empresa son esenciales”, aseguran al público.