Opinión: María Pombo se sincera en ‘La Resistencia’ y Broncano se ríe de ella

0
169
María Pombo en 'La Resistencia'

El pasado martes 15 de noviembre, una de las influencers más conocidas de España, María Pombo, se sentaba en el plató de ‘La Resistencia’ ante el todopoderoso David Broncano. Nadie -incluido el mismo equipo del programa de Movistar+-, daba un duro porque la madrileña aceptara la invitación, pero así fue.

Las entrevistas y los encuentros con personajes conocidos forman parte esencial del programa que se emite de lunes a jueves, pero no todos juegan en la misma liga. Perdón, no todos cuentan con los mismos árbitros. Y es que María Pombo aterrizó en el Teatro Príncipe siendo ella, incluso exageradamente, para dejar clara constancia de sus ideales, sus gustos y sus creencias. Cosa que, a la vista está, no hizo mucha gracia al presentador, que pretendía dejarla en ridículo cada dos minutos.

Burlas, bromas sin gracia y algún momento incómodo

Empecemos a analizar.

‘La Pombo’ -más conocida entre su familia y sus fans como ‘Mery’- es una chica de 28 años, procedente de una familia acomodada económicamente, cristiana y española, tres componentes que parecen no haber hecho demasiada gracia a Broncano, o al menos eso parecía.

María Pombo en ‘La Resistencia’ Foto: Movistar+

Todo era motivo de burla: escuchar con gusto el himno de España, ideología política, capeas… el kit perfecto del típico tío de izquierda rancia que intenta hacer de menos a una persona que sigue, en su pleno derecho, a Isabel Díaz Ayuso en Instagram. Diferente sería si el color del político se inclinase a otro lado… ¿o no?. A ver si es que Bertín Osborne está afiliado a Podemos y yo no me he enterado, ¡válgame Dios!.

Verás, que lo digo por aquello del regalillo sin importancia del caballo, de esa actitud receptiva en el majestuoso sillón del cantante en su programa… no sé, como diría ‘Coque’ en ‘LQSA’: “¿no huele un poco raro aquí?.

En fin, ¿hasta dónde es permisiva la actitud del presentador con algunos invitados?. María Pombo esquivó -muy elegantemente- comentarios hirientes referidos a ciertas aficiones, en concreto, ir a misa o poner el himno nacional en su boda. Y volvemos a lo de siempre. Resulta que en España, si llevas en la muñeca una bandera de EE.UU eres muy top, pero si los colores son rojo y amarillo, mínimo eres compadre de Santiago Abascal. Pues que paren el mundo que me bajo.

Traducción: envidia

Algunos de los hater con los que cuenta la influencer la llaman provocadora por pedir explícitamente al programa que le pusieran el himno de España para entrar en escena. Sí, provocadora. También le tildan de graciosa sin gracia por haberse gastado más de dos mil euros en bocadillos para todos y de ‘bien-queda’ por regalar un viaje al público para dos personas. Parece que, si eres María Pombo, hablas con sinceridad de tu ideología política, no has ido a un banco de alimentos en tu niñez y tu padre tiene patillas, mejor que no compartas plató con ciertos profesionales del medio.

María Pombo en un photocall

María Pombo posando en un photocall Foto: Jesús Briones

Y encima no dice ni cuánto cobra, ni las veces que tiene relaciones sexuales con el pijo de su marido…“, esta y varias lindezas más las tenéis en Twitter escritas por personas que no soportan a la rubia pero, PERO, que se tragaron el programa como un buen bocata de jamón. Perdón, de mortadela con aceitunas.

EtiquetasOpinión