Opinión: El Barça asalta el Sadar y se va al parón por el mundial como líder de la liga

El Barça sobrevive a la expulsión temprana de Lewandowski en el minuto 30 por doble amarilla y encuentra la victoria de la mano de una genialidad fabricada entre De jong y Raphinha
0
155

Xavi: “Ha sido espectacular sufriendo decisiones muy injustas”. Lo que para muchos es una postura negativa o una constante crítica dolosa del entrenador del Barça resulta ser una verdad como un templo. No solo por la expulsión rigurosa de Lewandowski que le dejará sin poder disputar el derbi ante el español a la vuelta del mundial, sino porque el gol de los pamplonicas (minuto 10 de David García) no debió subir al marcador por falta en ataque sobre Marcos Alonso que ni Gil Manzano ni el Var quisieron ver.

De todos modos, el FC Barcelona cuajó una actuación efectiva, mostrando la solidaridad defensiva necesaria para abortar todos los centros al área percutidos desde los laterales locales: Chimy ávila intentó sorprender desde el costado izquierdo con un lanzamiento duro que a punto está de sorprender al guardameta alemán que volvió a atajar el mísil sin problemas. A pesar de ello, fue el Osasuna el que golpeó primero en un saque de córner dudoso producido por un error de Busquets en la circulación de balón: menos mal que estaba De Jong para fijar bien los puentes de pase.

Pedri en la reanudación convirtió una jugada ofensiva ajustando su tiro al palo más complicado de todos, haciendo que los blaugranas tomaran otra postura en el partido, luego sería Raphinha el que convertiría desde fuera del área un centro medido de De Jong  llegó el gol en el minuto 85 que silenciaba al Sadar y daba los tres puntos al conjunto catalán.

La receta que propuso Xavi fue la misma que contra el Almería con la novedad de la vuelta de Christensen al centro de la zaga para bloquear los numerosos centros al área con los que Osasuna bombardeaba el área visitante. Balde atrevido en banda derecha y a pierna cambiada demostrando su velocidad y atrevimiento, Marcos Alonso en el eje central, en la sala de máquinas un renovado Frenkie De Jong y Ferrán Torres de extremo que cuajaba su tercera titularidad en esta temporada: un once de garantías para salir con todos los titulares que van a disputar el mundial de Qatar, pero con la intención de conseguir dar un golpe de efecto al Madrid que cayó ayer en su visita a Vallecas.

El partido se puso pronto cuesta arriba en el gol local tras el doble error de Busquets que pierde la marca en el gol de David García que desataba la locura en el Reyno de Navarra. Por lo que, otra vez tocaba remontar. Tras la expulsión de Lewandowski, los de Xavi fueron conscientes de que tenían que ajustar más el pivote defensivo y dejar a Pedri como enganche, llevando el juego ofensivo en la posición de extremo.

El Barça lo intentó por banda, pero salvo algún intento del irregular Dembelé  y el centro de Jordi Alba que acaba en gol anulado a Ferrán Torres, esa estrategia no dio frutos. En la reanudación, los catalanes daría una lección de resiliencia demostrada con el gol de Pedri que dio esperanzas al equipo de cara a todo lo que vendría después al jugar con uno menos: los culés supieron contener con buen orden el asalto de centros que padecieron, el último lo sacó Gavi con una estirada imprevisible.

La salida de Gavi dio garra y aumentó la personalidad agresiva necesaria para frenar los intentos del conjunto rojillo que veían como no podían conseguir el empate. Entró en escena Ansu Fati que pasó desapercibido hasta que tuvo una internada por banda derecha que apunto está de encontrar portería.

El partido acabaría con los tres puntos para los visitantes que los deja como líderes hasta la vuelta del Mundial de Qatar; un bálsamo anímico que fue festejado por todo el equipo con su afición dentro del campo y en los vestuarios; una victoria necesaria para recobrar la confianza en el valor de conjunto y dar cuenta de aquellos que merecen más minutos y otros un sustituto.