Fito ofrece un culto al rock & roll ante 20.000 almas entregadas en La Cartuja

El músico bilbaíno conquista Sevilla presentando su gira 'Cada Vez Cadáver'
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Los viejos himnos nunca mueren y algunos rockeros rejuvenecen con los años. Fito Cabrales regresó a Sevilla con sus Fitipaldis por la puerta grande, congregando a 20.000 fieles en el Estadio Olímpico de La Cartuja y ofreciendo un espectáculo digno de cuatro años de larga espera por volver a ver la Fender Stratocaster tocar el cielo de la capital andaluza.

Aspecto que presentaba el estadio de La Cartuja (Periódico EUSA)

Había mucho que celebrar. En primer lugar, el regreso a los escenarios de la prestigiosa banda de Vizcaya tras el soporífero periodo de pandemia. Por otra parte, la consecución de un nuevo disco de platino después de vender más de 40.000 copias de Cada vez cadáver, álbum que da título a la gira de 2022.

La responsabilidad de abrir el telón recayó sobre la banda madrileña Morgan, con Nina como cabeza visible de un grupo que logró satisfacer las ansias de quienes aguardaban con espera ver asomar sobre el escenario la sombra de patillas, grandes argollas y boina mítica. Puntual con la hora prevista, los miles de congregados demostraron su amor A quemarropa por la banda en el que era el comienzo de todo un culto al rock & roll con la luna llena de Sevilla como testigo.

La Cartuja coreaba al unísono los acordes de temas históricos como Por la boca vive el pez, Antes de que cuente diez o Me equivocaría otra vez, aunque tampoco les envidiaban los más recientes. Cielo hermético, Las palabras arden, En el barro o Quiero gritar demostraron que han llegado para quedarse en el repertorio del músico bilbaíno durante mucho tiempo. Así lo sentían también los asistentes, fundidos entre aquellos que portaban camisetas de Platero y Tú y los adolescentes que llevaban con orgullo una calavera con barba de chivo.

Puesta en escena de la banda sobre el escenario

El fin de fiesta equilibró el delirio con la melancolía. Soldadito marinero protagonizó uno de los grandes momentos de una noche que no podía terminar sin un guiño al pasado con Entre dos mares. Tras varios amagos de despedida, Fito y los suyos firmaron un brillante epílogo recordando Acabo de llegar.