Un histórico 28 de febrero

Una bandera, un himno, unos colores: una comunidad.
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Cada 28 de febrero se celebra el Día de Andalucía. Esta celebración lleva consigo un sentimiento, una historia y un pueblo que a lo largo de los siglos ha ido creciendo y cambiando a pesar de las profundas grietas que alberga su historia.

En este día, las banderas blancas y verdes adornan los balcones, los más pequeños cantan en los patios de sus colegios, y los cotidianos desayunos son sustituidos por el tradicional pan con aceite y azúcar. Cada uno de estos símbolos tiene un porqué y para conocerlo debemos remontarnos tiempo atrás. Sin embargo, la cultura andaluza está plagada de secretos y curiosidades. Uno de ellos, y que poca gente conoce, es el nombre de la bandera. ¿Nombre?

Bandera, colores y significado

Arbonaida es la denominación que recibe la enseña andaluza. Su procedencia no es otra que del árabe andalusí-dialecto árabe hablado en Al-Ándalus durante los siglos VIII y XV- como podemos leer en Sobrehistoria: «… palabra andaluza originaria del árabe andalusí «albulaida» البُلَيْدة diminutivo de «balad» y cuyo significado es el de «mi tierra» o «mi país». De este modo, la bandera simboliza la «patria» o el «país» de todos los andaluces.»

Por otro lado, no debemos olvidarnos de sus colores, los cuales no son por puro azar. De hecho, estos evocan tonalidades del paraje andaluz, a la vez que exhibe los valores de la comunidad: pureza y esperanza. Al igual que la figura del joven Hércules es destacable por su carácter mitológico e histórico, ambos leones también deben ser mencionados, ya que son la encarnación de la fuerza de los instintos animales ligados a la juventud de Andalucía.

Existen multitud de versiones; como la leyenda del ángel que mostró al pueblo un imperio a los pies del Estrecho de Gibraltar representado el verde de Al-Ándalus y el blanco de los almohades, o que dieciocho de los veintidós estandartes que el conde Cabra asió a Boabdil en la Batalla de Lucena portaban estos colores.

Hay quienes piensan que su origen es posterior, concretamente en el año 1641, cuando la alianza entre el duque de Medina Sidonia y los moriscos de Tahir Al-Hörr, fue representada con una bandera dividida por los colores verde y blanco. Sin embargo, la consolidación de dicho emblema no es hasta el año 1918. Blas Infante fue el afortunado encargado de su creación y para ello se inspiró en una de las manifestaciones reivindicativas de las mujeres de Casares.

Llegamos al seis de noviembre de 1932, cuando la bandera fue ondeada por primera vez desde un balcón del Ayuntamiento de Aracena (Huelva). Desafortunadamente, con mucho dolor, poco después fue prohibida y erradicada de los hogares a causa de la Guerra Civil. Finalmente, en el año 1977 resurgió de entre las ya esparcidas cenizas, convirtiéndose en la bandera oficial de Andalucía, y en uno de los tres símbolos de la comunidad, junto con el himno y el escudo.

«A decir paz y esperanza…»

Por lo que se refiere al himno, cabe resaltar que existen versiones interpretadas por grandes artistas como Pastora Soler, Rocío Jurado o la Niña Pastori. Está inspirado en un canto religioso popular llamado Santo Dios. Este hace alusión a los jornaleros y campesinos de algunas comarcas andaluzas durante la siega.

Himno de Andalucía

Origen

Al margen de los símbolos y emblemas, existe una incógnita que todavía no es resuelta. ¿Por qué el 28 de febrero? ¿Qué lo distingue del 27 o del 13?

Para conocer su origen debemos remontarnos al 28 de febrero del año 1980. Aquel día, los ciudadanos andaluces aportaron su voto a la urnas para el Referéndum Autonómico. Este triunfó en siete de las ocho provincias, siendo Almería la excepción.


Cada 28 de febrero tienen lugar multitud de fiestas, comidas familiares y escapadas con motivo del día de la comunidad, pero apenas una escasa parte de la población endémica conoce el porqué del día. La historia de nuestra tierra pasa desapercibida hasta para los propios andaluces. Por ello, conozcamos un poco mejor nuestra tierra mientras disfrutamos del “puente”.