El Granada se despierta en el Teatro de los Sueños

El interrail de los nazaríes encontró su última para en Mánchester, un recorrido que ha llevado a sus aficionados por un viaje de ensueño con Old Trafford como destino final
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Cavani celebra el gol (1-0) que dejaba al Granada CF noqueado. Imagen obtenida de www.manunited.com

El Granada CF se despierta del sueño europeo en el que vivía esta temporada. El interrail de los nazaríes encontró su última para en Mánchester, en el mismísimo ‘Teatro de los Sueños’, un recorrido que ha llevado a sus aficionados por un viaje de ensueño que ni el amargor de la eliminación ni el paso del tiempo les podrá hacer olvidar.

Los nazaríes llegaban al partido de vuelta de cuartos de final de la UEFA Europa League, en Old Trafford, con la necesidad de remontar un 0-2 del partido de ida. Por si fuera poco, se tenían que citar con la épica en casa del máximo favorito para levantar esta competición, el Mánchester United. Ni el rival ni la épica hazaña a la que se enfrentaban amedrentaron al equipo de Diego Martínez, que creyó en sus posibilidades hasta el final.

El Granada sabía que necesitaba hacer el partido perfecto y que el United no tuviera su día para tener una mínima oportunidad de voltear la eliminatoria, pero aún así, los rojiblancos lo creían posible. Lamentablemente, sus esperanzas empezaron a saltar por los aires cuando a los seis minutos de juego, Cavani iba a poner un clavo más sobre el ataúd nazarí.

Tras un balón aéreo en largo, Pogba bajó el esférico. Cavani, liberado y a la media vuelta, empalmó un volea estelar hacia el palo izquierdo de la portería defendida por Rui Silva. El balón acabó colándose sin que el portero luso pudiera hacer nada por evitarlo (1-0). Al poco de empezar el partido, la pendiente a escalar por el Granada pasaba de ser angosta a ser prácticamente vertical.

El gol no hizo bajar los brazos al equipo de Diego Martínez, que siguió empecinado la idea de remontar pese a sus posibilidades. Si alguien pensaba que los granadinos iban a ir a Old Trafford de turismo, es que había visto pocos partidos de este equipo.

Comandados por un Yangel Herrera omnipresente e inspirado, los nazaríes se volcaron a buscar el gol que los metiera en la eliminatoria. A través de una de sus mejores armas, el balón parado, los de Diego Martínez metieron el miedo en el cuerpo al United. A pesar de crear ocasiones y acabar jugadas, los cabezazos de Herrera y los disparos de larga distancia, no conseguían encontrar portería.

Los nazaríes dependían de un detalle que cambiara el orden del partido, y lo hubiesen encontrado si el colegiado del encuentro le hubiese sacado la segunda amarilla a Pogba. Istvan Kovacs, a pesar de la entrada por detrás, optó por no enseñar la segunda cartulina al crack francés, desatando el enfado entre la expedición rojiblanca desplazada a Manchester.

Si las noticias que provenían desde tierras británicas eran poco esperanzadoras para los granadinos, la lesión de Gonalons por un duro golpe en el hombro, mermaba aún más las esperanzas de conseguir la machada. Jorge Molina entraba para intentar conseguir el tanto de la esperanza.

El United, estrellándose contra el juego ordenado del Granada, había anotado el gol en su única llegada sobre la portería defendida por Silva.

Con la reanudación tras el descanso, y con los cambios efectuados por Ole Gunnar Solskjaer, el partido parecía condenado a un mero trámite. Sin embargo, el Granada se empeñó en darle emoción hasta el final. Los visitantes, que eran conscientes de que sus posibilidades iban muriendo con el paso de los minutos, buscaban un tanto que, al menos, maquillara el resultado.

La segunda parte avanzaba sin tregua, con un United que no tenía prisa por atacar, y con un Granada que ya veía imposible el sueño de la remontada. Cuando se acercaba el minuto 70, consciente de que el viaje por Europa llegaba a su fin, Diego Martínez optó por dar entrada a alguno de los suplentes para otorgarles el premio de jugar en el ‘Teatro de los Sueños’.

A pesar de los cambios, el Granada gozó de una ocasión más en la cabeza de Herrera. El venezolano fue el mejor de los españoles en el partido, de lejos, pero un inspirado De Gea, los dejó a él y a su equipo sin el premio del gol.

El resultado global de la eliminatoria era un tanto injusto para el papel que había ejercido el Granada en la misma, sin restar mérito al United, justo semifinalista. El marcador se acrecentó aún más cuando Vallejo, involuntariamente tras el centro de Telles, introducía el balón en su propia portería (2-0). La sentencia que dejaba al Granada duramente a las puertas del cielo.

El marcador ya no se movió, con un United encantado con el resultado y con un Granada con la sensación de haber sido castigado de más.

El pitido final oficializó lo que auguraba el gol de Cavani, el eliminación de los nazaríes. Los rojiblancos ponían así final a un viaje de ensueño, con un último acto digno de película y en el mejor escenario posible. Lucharon como nunca y perdieron como siempre, pero a pesar del dolor de la eliminación, el granadinismo podía levantarse con orgullo a aplaudir a sus gladiadores desde el sofá de su casa. El Granada se despertaba de un sueño idílico que a sus aficionados les perdurará en la eternidad. La leyenda de aquel equipo que un día se montó en el Interrail y se atrevió a plantar cara a los dioses del viejo continente.

Ficha Técnica

  • Mánchester United: De Gea, Wan-Bissaka (Williams 82′), Tuanzebe, Lindelof, Telles, Fred, Matic, Greenwood (Diallo 82′), Fernandes (Mata 73′), Pogba (Van de Beek 46′), Cavani (James 60′).

 

  • Granada CF: Rui Silva, Foulquier, Germán (Nehuén Pérez 82′), Vallejo, Neva (Victor Díaz 74′), Gonalons (Molina 32′), Montoro, Kenedy (Puertas 46′), Herrera, Machís, Soldado (Soldado 46′).

 

  • Goles: 1 – 0 (Cavani 6′), 2 – 0 (Vallejo PP 90′).