El Granada empuña el martillo de Thor

Según la mitología escandinava, sólo Thor podía blandir el martillo del trueno, y ayer en Los Cármenes, los nazaríes fueron los únicos que desataron los relámpagos de cara a los cuartos
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Soldado (autor del 2 - 0) y Gonalons celebrando el segundo tanto del Granada CF en su partido de octavos de final contra el Molde FK. Imagen obtenida de www.GranadaCF.es

El Granada empuñó el martillo de Thor ayer en Los Cármenes y desató una tormenta perfecta sobre el Molde, que con goles de Molina y Soldado, hace soñar a los nazaríes con los cuartos de final de la Europa League. Los noruegos plantaron cara al partido, hasta que Ellingsen fue expulsado. Con uno menos, los escandinavos, a pesar del resultado, vendieron cara su derrota.

El Granada CF llegaba al partido de este jueves como favorito, a pesar de la mala imagen dada en la pasada jornada de liga contra el Athletic, y de las bajas que venían arrastrando los rojiblancos.

Por su parte, el Molde acudía al partido de Los Cármenes tras eliminar al Hoffenhein y sin partidos en su competición doméstica. La liga noruega ha quedado suspendida hasta abril por las malas condiciones climáticas en el país escandinavo.

El Granada empezó el partido buscando la portería de los noruegos, siendo consciente de que un gol, podía hacer a sus rivales dejar más espacios atrás. Puertas y Kenedy en las bandas, empezaron el encuentro muy activos y cómodos. Tal fue así, que los primeros minutos del brasileño fueron samba pura. Activo, incisivo y gustándose. Fue el primero en poner a prueba a Linde, una de las sensaciones de la anterior ronda del torneo.

Los nazaríes, a pesar de las bajas, no estaban dispuestos recibir una sorpresa de los nórdicos, que llegaban a cuentagotas con internadas de sus laterales por banda y centros al área. En una réplica de una de las jugadas de ataque del Molde, Kenedy colgó un balón al área visitante. Soldado, apareciendo desde atrás cabeceó el balón a la escuadra. Linde, con una estirada digna de las actuaciones que venía mostrando tiempo atrás, salvó a su equipo.

Cuando más estaba cercando el Molde el área nazarí, se iba a producir la jugada que acabaría desequilibrando el ritmo del partido. Un saque largo de Rui Silva no fue bien medido por Sinyan. El central gambiano no acertó a deshacerse del esférico, lo que aprovechó Molina. Pleno de veteranía para presionar y hacerse con el esférico, el ‘abuelo de Alcoy’ se plantó solo ante Linde y definió al palo opuesto al que se lanzó el portero sueco (1-0). Con un equipo con lo puesto debido a la plaga de lesiones, el Granada le robó la identidad de una armada vikinga a sus rivales.

A pesar de haber cedido el gol cuando mejor se encontraba el equipo en el partido, el Molde siguió demostrando orgullo vikingo y bombardeó el área nazarí con centros laterales. Las ocasiones se sucedían, pero entre los blocajes de Rui Silva y los despejes de los centrales nazaríes, los rojiblancos alejaban el peligro. Una jugada embarullada en el área estuvo a punto de costar un disgusto a los locales. En un saque de esquina Eikrem buscó un disparo directo desde la esquina. Rui Silva, en dos tiempos, alejó el peligro de su meta.

El Molde no se arrugaba y seguía insistiendo con su plan. En uno de esos balones llovidos, Foulquier tuvo que emplearse a fondo para evitar el remate cómodo y en posición peligrosa de Andersen.

Un granada mermado y agotado por los acontecimientos, sobrevivían ante un Molde que iba a vender cara su derrota.

En la segunda parte, los nazaríes parecían firmar el resultados y dejaron la iniciativa a los noruegos para atacar. El equipo de Erling Moe seguía picando piedra en busca de un gol que les metiera en el partido y en la eliminatoria, pero no fue capaz de encontrarlo. El Granada seguía defendiéndose como gato panza arriba y, una vez avanzada la segunda parte, comenzó a buscar contragolpes que pudiesen crear peligro a Linde.

En una falta delante de la frontal de área rojiblanca, el Molde iba a encontrar su ocasión más clara del partido. Eikrem, el mejor jugador del equipo noruego en el partido, soltó un latigazo a la escuadra izquierda de la portería granadinista. Rui Silva, al que un extraño efecto del balón sorprendió, tuvo que estirarse y mandar el balón a córner para evitar el tanto de los noruegos. Los escandinavos no estaban dispuestos a dejarse ganar tan fácilmente como el mundo del fútbol preveía.

En una de las contras que el Granada ejecutó, buscando pillar a sus rivales a contra pie, Antonio Puertas estuvo a punto de hacer una genialidad. Recibió el balón solo con campo para correr. Se internó en el área y amago con disparar. Sinyan fue a tapar el disparo, pero el extremo almeriense, inteligente y pleno de calidad, amagó, se deshizo del central y armó su pierna derecha. Cuando media granada cantaba ya el gol, Gregersen apareció de la nada como un tanque y bloqueó el disparo del almeriense. El Granada, a pesar de su carácter defensivo y del cansancio, quería ir a por más.

Pocos minutos después, y tras un balón rechazado por la zaga noruega, un balón llovido le cayó a Soldado en la frontal. El delantero valenciano enganchó una volea que parecía abocada a gol, pero Linde, otra vez haciendo gala de reflejos, se estiró para evitar que el Granada pusiera tierra de por medio.

En el minuto 71, el partido terminaría de saltar por los aíres. Ellingsen, tras recibir una amarilla dos minutos antes, recibió la segunda amonestación tras una dura y torpe entrada sobre Antonio Puertas. Con más de veinte minutos aún por delante donde necesitaban anotar un gol, el Molde se quedaba con diez futbolistas sobre el campo.

Desde la expulsión, el Granada cambió su juego y optó por un papel más ofensivo para intentar matar la eliminatoria. En el minuto 75, esta se pondría prácticamente sentenciada para los nazaríes.

Molina puso un balón centrado a la frontal del área. Soldado volvió a enganchar una volea plástica y potente, que esta vez sí, acabaría colándose por el palo derecho de la portería de Linde, con una pequeña colaboración del cancerbero. El sueco no acertó a impactar bien con el esférico y este se colaba en la portería dejando el partido sentenciado y, prácticamente la eliminatoria (2-0). El Granada, con los viejos rockeros como vanguardia, seguía mostrándose imponente ante el viejo continente.

El Molde seguía intentándolo, pero los noruegos cada vez tenían menos fe. Estuvieron a punto de perderla definitivamente si el cabezazo de Kenedy, a centro de Foulquier, llega a colarse en la portería de Linde. Sin embargo, y resarciéndose de su error en el segundo gol, el portero sueco mantenía con un hilo de vida a su equipo.

Vallejo entró en los minutos finales para blindar el área contra los posibles bombardeos noruegos, e Ismael Sánchez entraba, convirtiéndose en el primer jugador granadino en disputar competición europea.

El Granada, empuñando el martillo de Thor, dio un golpe casi definitivo a la eliminatoria, esperando poder conquistar el Valhala en Budapest.

Ficha Técnica:

  • Granada CF: Rui Silva, Foulquier, Duarte, Nehuén Pérez, Víctor Díaz, Kenedy, Gonalons, Eteki, Puertas (Vallejo 91′), Molina, Soldado (Isma Ruiz 81′).

 

  • Molde FK: Linde, Pedersen, Sinyan, Gregersen, Haugen, Aursnes, Ellingsen, Hestad (Knudtzon 65′), Eikrem, Andersen (Bolly 83′), Sigurdarson (Fofana 73′).

 

  • Goles: 1- 0 (Molina 26′), 2 – 0 (Soldado 75′).

 

  • Tarjetas Rojas: Ellingsen (71′ Doble Amarilla).