El EuroGranada se hace eterno en la casa de D10S

Los de Diego Martínez, con un tanto de Montoro, pasaron la eliminatoria a pesar de perder el partido
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Neva, Puertas y Montoro (autor del tanto nazarí) celebrando el gol que daba el pase a octavos de final al Granada CF. Imagen obtenida del perfil de Twitter de @EuropaLeague.

El Granada CF cayó por 2 – 1 en el Diego Armando Maradona de Nápoles, pero pasó la eliminatoria gracias al resultado global y al gol de Ángel Montoro. Los de Diego Martínez creyeron en sus posibilidades tras el partido de ida y se sobrepusieron a las adversidades que el físico y los napolitanos le impusieron durante el encuentro.

El conjunto local, el SSC Napoli, tras perder en la Serie A contra el Atalanta, necesitaba ganar el encuentro para mejorar su imagen y cambiar su dinámica de resultados. Los de Gennaro Gattuso, con el preparador italiano en el punto de mira, llegaban a este partido con la necesidad de ganar por una amplia ventaja para poder pasar la eliminatoria.

Por su parte, el conjunto nazarí llegaba al partido de vuelta con la tranquilidad del resultado de la ida y con la sensación de tener todo que ganar y nada que perder. Los pupilos de Diego Martínez, al igual que el preparador gallego y todo el granadinismo, acudían a la cita rebosantes de ilusión y con la sensación de que, pasase lo que pasase, el resultado podía ser histórico.

El Nápoles, siendo consciente del peso que suponía ir perdiendo por 2-0 la eliminatoria y sin haber anotado en Granada, salieron a morir en el partido. Tanto fue así que Zielinski tardó poco más de tres minutos en abrir el marcador. Un balón perdido por Eteki en el centro del campo acabó en una amplia conducción del polaco. El jugador del Nápoles se planto en la frontal y ante el espacio que le dejaron los futbolistas rojiblancos, soltó un latigazo con pierna izquierda que se acabó colando por el palo derecho de la portería de Rui Silva (1-0). En un arranque endiablado, Nápoles sembró el miedo en la zaga visitante.

Conscientes de su ventaja global en la eliminatoria, y lejos de amedrentarse, el Granada paró el ímpetu y la efervescencia de los napolitanos aguantando el balón y jugando con cabeza. La paciencia de los nazaríes hizo que el equipo se pudiese encontrar con acciones de peligro sobre la portería de Meret. El primer aviso llegó en la cabeza de Antonio Puertas. El extremo almeriense remató a la red un balón aéreo resultante de una jugada embarullada, pero, al estar en posición adelantada, el tanto fue anulado. El Granada, siendo consciente de que un gol les acercaba a octavos, estaba dispuesto a morir en la arena.

Los de Diego Martínez seguían controlando el partido y despejando el peligro que intentaba infundirles el equipo napolitano, hasta que el minuto 25, la eliminatoria terminaba de saltar por los aires.

Kenedy lo intentó, su disparo fue rechazado y el balón acabó llegando a Foulquier. El lateral francés sirvió un espléndido centro al corazón del área. Montoro, apareciendo desde y atrás emulando al mítico Santillana, asestó un cabezazo certero a las redes de los locales. Meret, en un intento de desviar el balón con la vista, sólo pudo comprobar como el esférico se alojaba en la red (1-1). El centrocampista valenciano celebró el tanto señalándose el escudo, consciente de la importancia del tanto, y desatando la locura entre la expedición nazarí desplaza a tierras napolitanas. El Granada, bravío y empoderado en la casa de D10S, asestaba una estacada prácticamente letal y definitiva a la eliminatoria.

El Nápoles, consciente de que la eliminatoria estaba más cuesta arriba que nunca, tuvo que tirar de orgullo para mantenerse vivo. Lorenzo Insigne dispuso de una falta peligrosísima en la frontal del área nazarí. ‘Il Capitano’ napolitano lanzó el libre directo de una forma espléndida y, cuando parecía que el balón se colaría por la escuadra, apareció la mano de Rui pasa sacarla. El cancerbero luso voló de palo a palo y en una intervención estratosférica a mano cambiada, salvaba a su equipo.

El Granada no sólo tendría que hacer frente a los arreones napolitanos en la primera parte, ya que el partido acabó convirtiéndose en un goteo incesante de bajas constantes. El primero en sucumbir a la batalla fue Gonalons. El centrocampista francés notó un pinchazo en la parte posterior de su pierna derecha y se vio obligado a abandonar el partido. En su lugar, el capitán Victor Díaz hacía acto de presencia en el encuentro.

Minutos después sería Carlos Neva el afectado. El lateral gaditano, en un carrera para disputar el balón, notó como su físico le decía basta. Sentado y desolado entre lágrimas, el canterano granadinista se veía obligado a abandonar el terreno de juego. Lágrimas de un guerrero que se enfrentó a la batalla de su vida y que el destino le obligó a abandonar.

El descanso supuso una tregua para los nazaríes, que vieron como el físico y la calidad de sus rivales empezaba a generarles peligro.

Al empezar el segundo tiempo, Nehuén Pérez ingresó en el campo por el lesionado Carlos Neva. El técnico nazarí, Diego Martínez, decidió esperar al descanso para hacer efectiva la sustitución y así no gastar ventanas de cambios.

El Nápoles salió más enfurecido consciente de que necesitaba prácticamente un milagro para pasar la eliminatoria.

La primera jugada de los italianos llegó sobre el minuto 52. Elmas, en posición dudosa, se encontró un balón en el área. El control fue algo largo y esto permitió a Rui Silva echarse encima del jugador turco. Con el pie y haciendo gala de reflejos, el portugués volvía a salvar las esperanzas de su equipo.

Cuando el Granada buscaba recolocarse en el encuentro, iba a recibir otro mazazo en forma de lesión. Germán Sánchez, que ya había sentido molestias en la primera parte, también tenía que abandonar el encuentro. En su lugar, el venezolano Yangel Herrera salía a apuntillar el centro del campo.

Con el cronómetro corriendo a un ritmo excesivamente lento, el Nápoles volvía a meter el miedo en el cuerpo. Sobre el minuto 60, Fabían Ruíz, tras una contra de libro de los italianos, definía ante Rui Silva para dar esperanzas al Nápoles (2-1). A pesar de que el meta luso tocó el balón, esta vez no pudo evitar el tanto. Los locales seguían necesitando remar mucho, pero el tanto del sevillano (con corazón verdiblanco) les daba esperanzas.

Con la entrada de Mertens en el campo, el Nápoles incrementó su poder ofensivo y las ocasiones sobre la portería rojiblanca. El delantero belga estuvo cerca de marcar un golazo de vaselina, pero su intento acabó marchándose por poco.

El Nápoles seguía apretando y tras la salida de un córner, Bakayoko anotaría el 3-1. Sin embargo, el colegiado del partido anularía el tanto por una falta de uno de los rematadores napolitanos sobre un zaguero rojiblanco.

Con los italianos buscando el gol a la desesperada, el Granada dispondría de varios contragolpes para sentenciar la eliminatoria. El cansancio y el sobre esfuerzo del equipo en el encuentro, impidieron que los contragolpes llegaron a buen puerto.

Cuando el partido parecía agonizar, en otro saque de esquina, el Nápoles iba a disponer de la última oportunidad de meterse vivo en la eliminatoria. Ghoulam se elevó por encima de todos y cabeceó un balón que parecía abocado a gol. Rui Silva, en una acción felina pura de reflejos, asestó un manotazo al esférico para evitar que este entrase en la portería y así librar a su equipo de un sufrimiento final excesivo.

El pitido del árbitro certificó la hazaña de los rojiblancos que, en su primera aventura europea, se habían colado en los octavos de final de la UEFA Europa League eliminando a uno de los favoritos.

Un heroico EuroGranada, emulando las historias de la mitología romana, asaltaba el templo de D10S y trascendía a la eternidad como un equipo de leyenda.

Ficha Técnica:

  • SSC Napoli: Meret, Rrhamani, Maksimovik (Ghoulam 45′), Koulibaly, Di Lorenzo, Fabián Ruís, Bakayoko, Elmas (), Zielinski, Politano, Insigne.

 

  • Granada CF: Rui Silva, Foulquier, Germán (Herrera 55′), Duarte, Neva (Nehuén Pérez 45′), Eteki, Gonalons (Víctor Díaz 47′), Montoro (Vallejo 83′), Kenedy, Puertas, Molina (Soldado 83′).

 

  • Goles: 1 – 0 (Zielinski 3′), 1 – 1 (Montoro 25′), 2 – 1 (Fabián 60′).