Manuel Castells: recomendaciones, flexibilidad y cambios

Se rompe un silencio sostenido en el tiempo
Manuel Castells: “Ningún estudiante va a perder el curso por causa de la pandemia”.

El pasado 23 de abril, coincidiendo con el Día Internacional del Libro, compareció por primera vez en Moncloa, tras la crisis del Covid-19 y la declaración del Estado de Alarma, Manuel Castells Oliván, ministro de Universidades.

Tras dejar claro que las decisiones tomadas han sido en unanimidad aceptadas por los rectores de las distintas universidades españolas y que se ha tenido en todo momento en cuenta, la figura del estudiantado, ha dado paso a la exposición de las mismas, subdividiéndolas en varios grupos.

En primer lugar, ha sido rotundo a la hora de confirmar que se termina el curso universitario tal y como estaba establecido, y se mantienen las fechas propuestas en el calendario pactado a principios de este año lectivo. Por lo que, remarca, que los grados presenciales no están sufriendo una conversión al ámbito no presencial, solo hay una adaptación debido a las circunstancias, cerrando así la posibilidad de rebajar el precio de las matrículas. Además, se garantizará que las enseñanzas sean reconocidas como válidas, poniendo en funcionamiento métodos de verificación con Agencias de Evaluación.

Ya en lo que a justipreciar el esfuerzo y el conocimiento se refiere, el término más destacable y repetido por el Ministro es “flexible”, puesto que cita tres vías abstractas que se abren a la hora de examinar a los alumnos respetando la autonomía y la Libertad de Cátedra: la opción de los exámenes online, la evaluación continúa con proyectos, y por último, se deja en duda la continuidad de los exámenes presenciales, con franjas de distanciamiento horario, según la curva vírica en junio. Aunque apela a la programación y al entendimiento de las propuestas estudiantiles, que deberán ser atendidas por parte del profesorado con urgencia y sin posponerlas en el tiempo.

En relación a esto, y haciendo alusión a las particularidades de los colegiados universitarios, prioriza los problemas psicológicos y pedagógicos a la hora de tenerlos en cuenta, ya que los jóvenes son uno de los sectores de la población más afectados del país, en estos tiempos. Si bien pues, estos días, se ha cuestionado la viabilidad del sistema online, Castells desmiente que sea un mal método, con datos del INE, mostrando que el 91,4% de los hogares de España cuentan con conexión a las redes y este antecedente aumenta si se refiere a casas en las que convive, al menos, un jóven, pasando a ser un 93,3% de las viviendas. Eso sí, zanja su estadística con una información recogida por los organismos de las propias facultades, que indican, menos de un 2% de falta de medios. Estas carencias son en especial recursos como ordenadores o una desafortunada etapa en la economía familiar, por ello, ya se han puesto en circulación los préstamos de computadoras y las solicitudes de tarjetas gratuitas de conexión, gracias a empresas que han prestado el servicio, pero que salvándose de publicitarlas, el compareciente las ha dejado en el anonimato total.

Otro tema que había dado mucho que debatir en las últimas semanas, ha sido la imposibilidad de continuar las prácticas, que serán postergadas hasta el próximo curso, subrayando solo la excepción de la regla, remedios para los pendientes de graduación. Se les aplicará un método de porcentaje variante según el centro, consistiendo en aprobar estas si el interesado ya había empezado a cursarlas presencialmente en el susodicho cuatrimestre y si competa ciertos requisitos a través de la educación en la plataforma virtual. Nuevamente apela a la moldeabilidad del perfil docente. Concluyendo este apartado, se manifiesta sobre las Convalidaciones realizadas de los Cursos Extranjeros, que dan un resultado de 550 sanitarios graduados, que hoy pasarán a formar parte del Sistema Sanitario Público, con el fin de paliar la pandemia. A su vez, quedan resueltas las Convalidaciones de los 27000 ERASMUS y 1100 pertenecientes a este programa, ya han sido repatriados.

Con todo cabo resuelto y atado en el presente, se abre una senda al mañana, septiembre. Dicho discurso para el segmento educativo 2020/21 tiene carácter de provisionalidad, pero el espectro informativo sobre este, ha sido comeditado en un mano a mano con el Ministerio de Sanidad, para mayor veracidad. Así pues, resuelve, desvelando la presencialidad, pero, con medidas sanitarias como el distanciamiento o los tramos de horas, con unos plazos establecidos de duración y ordinariez similares a los de otros cursos pasados, el mundo online se mantiene en la reserva, cabe la posibilidad de una enseñanza bi-modal, y desemboca en un considerable crecimiento de la digitalización. Concluye tajante: se necesita más inversión de dinero público en las facultades.

El cese de la oratoria ha revelado un anunciamiento, se pondrá en marcha una Ley Universitaria, seria, de aquí a un año, en la que el globo total de universidades del Estado Español, más allá de los contenidos en materias, recogerán mayores compromisos y habilidades de gestión.