Francisco Ferrer Lerin trae Arte Casual a Sevilla

Algunos críticos no consideran el Arte Contemporáneo como movimiento artístico
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La ciudad de Sevilla se caracteriza por su calor, su olor a azahar, sus caballos, bares y monumentos históricos. Pero entre Cruzcampo, flamenco, feria y fútbol no podemos olvidar la cercanía que rebosa la sangre sevillana y que el arte está en cada esquina. Francisco Ferrer Lerín nos trajo su trabajo al CICUS, una vez más una exposición llena de colores, puntos de vista y artisticidad, sobre todo artisticidad llenan las paredes de este establecimiento.

El artista pertenece al movimiento Pop Art y al Arte Contemporáneo, nos trae objetos de la vida cotidiana a un museo, descontextualiza, transforma y da otro sentido que hace que el espectador pueda sentir una especie de placer estético. Francisco es capaz de sacar una fotografía a un contenedor de basura, a unos molinos de viento, a unos bloques de heno colocados en mitad del campo y crear una obra maestra.

En la siguiente fotografía perteneciente a la colección «Arte Casual» se puede observar una pila de bloques de paja en medio de un prado. Algunos críticos no consideran esto como arte dada su simplicidad y que puede ser considerado como algo que te encuentras en las calles o dando un paseo por el campo. Pero hoy en día los medios de comunicación de masas pueden convertir todo objeto en arte y esta la crítica de los propios autores del movimiento Pop Art en contraposición con lo que el artista de «Arte Casual» quiere hacernos ver.

Por otro lado cabe destacar la capacidad del autor por ver en los objetos de la vida cotidiana una oportunidad de hacer sentir a los espectadores, como en la siguiente fotografía de unos alcantarillados de la ciudad de Jaca (Huesca).

Francisco Ferrer Lerin: El arte casual es el que se da en objetos o grupo de ellos, materiales sin vocación artística, que por su ubicación, colocación o combinación producen en el observador un placer visual sin haberlo pretendido el responsable de la situación.

El escritor publicó el Manifiesto en 1984 y hoy en día su página de Facebook, que contempla multitud de fotografías que se adaptan al manifiesto, tiene ya más de mil seguidores.