Empate con sabor agridulce en el Villamarín

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El Betis que venía de previa derrota ante el Espanyol se encontró ante un Getafe que le dejaba pocas posibilidades de juego y se adelantaba en el marcador. Pero llegó Boudebouz con ganas de estrenarse en el Benito Villamarín y lo hizo de la mejor manera posible, igualando el marcador y sentenciando el empate en el encuentro.

El Getafe perdió la oportunidad de llevarse los tres puntos fuera de casa. Los de Bordalás comenzaron adelantándose en el marcador con un 2-0 durante toda la primera parte y cortando la posibilidad de que los verdiblancos hicieran su juego.

El Betis además de incómodo en el césped por no poder realizar juego, volvió a tener fallos a balón parado. Fallo que Bergara aprovechó para rematar en portería una falta lateral puesta por Antunes poniendo en el minuto 18 el 1-0 en el marcador.

Tras el encaje de este gol se veía a un Betis frustrado en el terreno juego ya que no encontraba los espacios y que desesperaba ante las innumerables faltas cometidas por los visitantes que no dudaban en cometerlas para el juego de los locales.

Y ante la frustración de Setién, llegaba en el minuto 33 el segundo gol del Getafe de la mano del exjugador verdiblanco Portillo. El otro exjugador bético, Jorge Molina protagonizó la contra que llegó a los pies de Portillo y acabó en las redes de Adán.

Y así terminó una primera parte, algo desesperanzadora para los béticos, que tuvieron algunas ocasiones como el disparo de Sergio León en el minuto 35 o el remate de Amat al comienzo del partido pero que acabaron en ocasiones fallidas.

Al volver de la segunda parte, los cambios al Betis parecieron venirle bien, ya que un Sanabria recién entrado al terreno de juego fabricada el gol en el minuto 68 que hacía  al Villamarín creer de nuevo en la remontada. El paraguayo pegaba un disparo al palo desde la frontal y hacía subir la moral de su equipo.

Con mayor ánimo se empezaba a ver de nuevo destellos de ese juego que Setién ha venido implantando pero sin ver al gran Betis al que ha acostumbrado a su afición. Y Boudebouz hizo magia a cinco minutos del final, con un gran disparo que puso el 2-2 en el marcador. El argelino se estrenaba así con el gol bajo la camiseta verdiblanca en su propio campo.

Tras el gol empate, una sucesión de parones propiciados por el Getafe empezaron a parar el juego de manera que no había modo de efectuar jugada. Esto desesperó al capitán verdiblanco, Joaquín Sanchez, que le recriminaba a Mateu Lahoz la pérdida de tiempo.

Final del partido con empate que deja un sabor agridulce para ambos equipos y mucho que reflexionar para Setién, ya que se visualizan innegables problemas de defensa en su plantilla.