Los tristes antecedentes que envuelven el accidente del Chapecoense

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Mediante pasan las horas se van conociendo nuevas historias que envuelven el trágico suceso en el que han fallecido jugadores, cuerpo técnico y directivos del Chapecoense, además de la tripulación del avión y periodistas que iban a cubrir el partido del club brasileño ante Atlético Nacional. 

La albiceleste dio el primer aviso

Uno de los primeros en alertar sobre la poca seguridad que transmitía el avión accidentado fue Lionel Messi. La selección Argentina viajó en dicho avión (Avro RJ-85, matrícula CP2933) hace varias semanas, y el astro del Barça fue de los más afectados por los mareos debido a las turbulencias producidas durante los viajes al interior de Colombia y Belo Horizonte.

Las premonitorias palabras del entrenador del Chapecoense

Tras conseguir la hazaña histórica de clasificar al equipo para su primera final de Copa Sudamericana, después de eliminar a uno de los grandes de Argentina como es San Lorenzo, el técnico brasileño Caio Junior lloraba y abrazaba a sus jugadores, y en medio de la celebración se dirigió a su plantilla con las siguientes palabras: "Si me muero ahora, moriría feliz. Es todo lo que puedo decir ahora".

El hijo del entrenador no viajó por un despiste

Matheus Saroli, hijo del fallecido Caio Junior, también iba a formar parte de la expedición brasileña hacia Medellín, pero por cosas del destino olvidó su pasaporte y no pudo embarcar en el primer transbordo que Chapecoense tenía desde Sao Paulo hasta Santa Cruz. Un despiste que le salvó la vida.

Entre lesiones y descartes se quedaron en Brasil

Hasta 13 jugadores de la plantilla se quedaron sin viajar a Colombia, entre los lesionados y los que no habían sido convocados se encuentra la llamativa historia del guardameta Marcelo Boeck. El tercer portero del equipo, a préstamo por el Sporting de Portugal, pidió permiso a la directiva del Chapecoense para no viajar y así poder celebrar su cumpleaños, que casualmente es el mismo día que el de su hijo.

Los lesionados Hyoran (volante) y Alejandro Martinuccio (delantero, ex del Villarreal) tampoco decidieron tomar rumbo a Medellín. El argentino, con pasado en el fútbol español, lleva fuera de los terrenos de juego un mes y medio, mientras que el jóven centrocampista está aquejado de su rodilla derecha. Los demás integrantes que se quedaron en Chapecó por no ser integrados en la convocatoria son: los porteros Nivaldo y William, los zagueros Rafael Lima y Demerson, el lateral Cláudio Winck, los centrocampistas Moisés, Neném y Lucas Mineiro y los delanteros Pedro Perotti y Lourency.

Su novia le hizo saber que estaba embarazada antes del vuelo

Es una de las historias que más ha conmocionado a todos. Unas horas antes del vuelo, el delantero de 22 años, Thiaginho, recibió una de las noticias más importantes de su vida al enterarse de que iba a ser padre. Su novia Grazielle, de 18 años, fue quien se encargó de decírselo mediante una carta, la plantilla del Chapecoense ayudó a la jóven con la sorpresa.

 

El mensaje de Cléber Santana antes de despegar

Era el jugador más reconocido del plantel brasileño para el público español tras su paso por Atlético de Madrid y Mallorca, aunque no llegó a triunfar. Instantes previos al despegue, el centrocampista colgó en su cuenta de Instagram una foto suya dentro del avión siniestrado junto con el mensaje: "En cuantas vidas viva, en todas te amaré".

La trayectoria del vuelo no era la esperada en un principio

Ha sido una de las cosas que más cola ha traido tras el fatídico accidente, pues en un primer momento la directiva del Chapecoense quería viajar mediante un vuelo chárter directo desde Sao Paulo a Medellín. La compañía encargada para trasladarlos era la boliviana Lamia, pero la Agencia de Aviación Civil de Brasil (ANAC) no autorizó dicho trayecto debido a leyes aéreas vigentes que sólo permiten el vuelo directo si son ejecutados por compañías aéreas brasileñas o colombianas, algo que la ANAC explicó mediante el siguiente comunicado:

"El pedido fue denegado con base en el Código Brasileño de Aeronaútica y en la convención de Chicago, que tratan sobre los acuerdos de servicios aéreos entre terceros países. El acuerdo con Bolivia, país originario de la compañía aérea Lamia, no prevé operaciones como la solicitada".

Esto provocó que la expedición tuviera que coger un vuelo comercial de BOA (también de origen boliviano) con escala en Santa Cruz. Una vez aterrizados en la ciudad boliviana pudieron coger el accidentado avión de Lamia en el que iban a ir en un principio.