Conociendo a Sergio Valdeolmillos, entrenador del Movistar Estudiantes

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Me gustaría empezar hablando sobre su pasado. Según tengo entendido, estudió INEF en Granada y, precisamente allí, comenzó su andadura en el mundo del baloncesto dentro de las categorías inferiores del Oximesa Granada. ¿Cómo fue su llegada al baloncesto: simplemente surgió la oportunidad o quiso dedicarse a eso desde su época como estudiante?

Siempre me ha gustado el deporte, yo era jugador de fútbol y me encantaba, pero a los 14 años cuando empecé el Instituto y cambié de colegio, comencé a entrenar a baloncesto, no era nada bueno pero me apasionaba y fue donde mostré mi interés por el baloncesto hasta el día de hoy. Soy un afortunado de haber conocido en profundidad este bello deporte.

Tras ser entrenador ayudante en varios clubes de la segunda categoría nacional de baloncesto, su debut como entrenador en el Monte Huelva llegó en la temporada 94/95, consiguiendo el ascenso tres años después, en el curso 96/97. En su segundo equipo, el C.B. Ourense, también consiguió el ascenso a la ACB en la segunda temporada ¿Qué destacaría de su paso por ambos equipos?

Llevo 24 años entrenando a nivel profesional y he dejado buenos amigos que a día de hoy sigo manteniendo. Son clubs a los que les tengo mucha admiración y respeto, y han sido parte de mi trayectoria deportiva que me ha hecho que en estos momentos los valore con mayor responsabilidad por la oportunidad que me dieron de ser parte de su historia.

En la temporada 2002/03 fue contratado por el C.B.C. Algeciras, de la liga LEB2, y, tras 24 partidos, rescindió su contrato para dirigir al equipo de su ciudad, el C.B. Granada, que se encontraba en una situación complicada en la ACB. Lamentablemente no pudo evitar el descenso, pero consiguió volver a la máxima categoría tan solo un año después y vivir una larga temporada, hasta 2008, en la élite del baloncesto nacional.  ¿Qué recuerdos tiene de su época en Granada?

Es mi ciudad y tengo un profundo sentimiento de querer lo mejor para ella. Siempre que estoy en otro lugar entrenando estoy pensando qué puedo hacer para que el baloncesto de mi ciudad mejore y estemos al máximo nivel. Mis recuerdos son maravillosos, fueron seis años de un gran baloncesto donde los llevamos a logros deportivos importantes; Supercopa, a 31” de estar en Copa del Rey, 10º clasificado en Liga Regular; y sobre todo una gran imagen del club a nivel nacional. Me siento muy querido en mi ciudad.

Más adelante, tras entrenar al Halcones Xalapa mexicano, fue contratado como seleccionador nacional de México. ¿Qué diferencias existen entre la cultura del baloncesto en México y la española?

Hay diferencias de cultura deportiva y sobre todo de organización, pero tienen un gran nivel de jugadores. Falta conocimiento táctico y una mayor sistematización en el trabajo. De cuatro años a esta parte ha cambiado la mentalidad y la planificación en el trabajo en este deporte.

Consiguió llevar a la selección mexicana a un Mundial después de 40 años de ausencia, gracias a la victoria en el Campeonato FIBA Américas. Este verano afronta el reto de clasificarse para los Juegos Olímpicos, donde México no participa desde 1936, ¿Cree que dará la sorpresa y lo conseguirá?

En la Selección Nacional Mexicana somos una gran familia, estamos muy involucrados y tenemos un gran compromiso con el baloncesto de México. Vamos a luchar por dar la sorpresa y conseguir llevar a México al panorama internacional el mayor número de veces posible, que al final conllevará elevar el nivel del baloncesto en este país.

Volviendo al ámbito nacional, hace un mes fichó por el Movistar Estudiantes que, a su llegada, era último clasificado de la liga ACB con tan solo 3 victorias en 19 partidos y que se encontraba a 3 victorias de la salvación. ¿Cree que podrá revertir la situación y conseguir la permanencia? ¿En qué aspectos cree que debería cambiar el equipo para conseguir el objetivo?

He fichado en Estudiantes porque creo firmemente que se puede salvar al equipo, en caso contrario si no hubiese tenido fe en la salvación no hubiese venido. El equipo ha cambiado principalmente en su jerarquía, y en la adquisición de roles. Ahora estamos muy organizados y sabiendo cada uno lo que tiene que hacer y las decisiones que tiene que tomar.

22 años después de su debut como entrenador profesional y tras haber entrenado equipos en las máximas categorías de España, México y Venezuela, así como a la selección mexicana, ¿Tiene algún sueño profesional que le gustaría cumplir a lo largo de su carrera?

Sí tengo un sueño por encima de cualquiera y no es precisamente la consecución de un logro importante, sino poder entrenar a mi hijo a nivel profesional. Él está estudiando en San Francisco y becado en la liga Universitaria Americana (NCAA) y me haría mucha ilusión poder entrenarlo y compartir con él muchas de mis experiencias y vivencias, para poder ayudarlo como jugador.

Si en algún momento a lo largo de su vida decidiese dejar el mundo del baloncesto, ¿A qué se dedicaría?

Soy funcionario de Educación, profesión que admiro y también me siento muy identificado. Disfruto mucho impartiendo mis conocimientos a mis alumnos, creo que les puedo ayudar.

Por último, me gustaría que les diera a nuestros lectores un motivo por el que deberían practicar o seguir el baloncesto, bien a nivel nacional, bien a nivel internacional.

Más que se practique a nivel nacional o internacional lo más importante es que disfruten de los valores que conlleva implícitos el baloncesto o cualquier deporte colectivo, como son el respeto a las normas, las jerarquías, el valor que tiene la consecución de un logro o el valor tan importante de la derrota, el cómo saber comportarse cuando ganas y cuando pierdes… En definitiva, el deporte es un curso acelerado de lo que te pasa en la vida y tiene una gran similitud y transferencia a nuestro día a día, es por ello que pienso que la relación del deporte-valores en nuestra sociedad es muy útil para la mejora de esta.

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